Andreas Christensen fue titular de nuevo en la cómoda victoria del Barça contra el Feyenoord Rotterdam. Y firmó una actuación muy sobria, sin cometer errores, y demostrando que está preparado para ayudar al equipo cuando sea necesario. Las últimas dos temporadas han sido un infierno para el ‘15’, quien no ha dejado de acumular lesiones, alguna de ellas muy grave, como la más reciente, en la cual se rompió el ligamento lateral de la rodilla.
Pudo evitar el quirófano, pero estuvo varios meses de baja, y se perdió el segundo tramo del curso. Por este motivo, su futuro parecía estar lejos del Spotify Camp Nou, ya que finalizaba contrato el 30 de junio. Pero Joan Laporta y Deco tuvieron un bonito detalle, y le recompensaron ofreciéndole una renovación por dos años más, como recompensa por la profesionalidad y la actitud que ha tenido desde que aterrizó en la entidad, en verano de 2022.
De este modo, también lograron impedir que el internacional danés se despidiera sin dejar ni un solo euro en las arcas. Sin embargo, esto no significa que tenga su futuro asegurado en absoluto. Y es que el Barça valoraría la idea de traspasar al ex del Borussia Mönchengladbach, del Brondby y del Chelsea en caso de recibir una propuesta interesante, de unos 20 millones de euros. Porque esto serviría para poder firmar a un nuevo defensa, como Nico Schlotterbeck.

En el Barça creen que Christensen tampoco es una garantía, y su historial médico genera dudas. Así que antes de que su valor de mercado siga disminuyendo, ahora que ya tiene 30 años, son partidarios de venderlo. Tiene pretendientes en la Premier League, en la Bundesliga y en Arabia Saudí, y su despedida serviría para abaratar el fichaje de la estrella del Borussia Dortmund, quien es una recomendación personal de Hans-Dieter Flick.
El diario ‘Bild’ informa que el técnico alemán está enamorado de las condiciones que atesora su compatriota, quien puede dejar el Signal Iduna Park por una accesible cifra de 60 ‘kilos’, que está estipulada en su cláusula de rescisión.
Gerard Martín, afectado por el fichaje de Schlotterbeck
Si Schlotterbeck finalmente acaba aterrizando en el Barça en el siguiente verano, Christensen no sería la única víctima que se cobraría. Porque esto también significaría que Gerard Martín perdería su condición de titular habitual, como compañero de Pau Cubarsí en el eje de la retaguardia.
Lógicamente, si el central nacido en el año 1999 llega al proyecto de Flick, lo haría para ser un fijo en los sistemas.