Junts ha registrado en el Congreso casi una veintena de preguntas al gobierno español para exigir más transparencia sobre la llegada de migrantes a Figueres. El objetivo, según el grupo, es "revertir la opacidad" y paliar "la absoluta falta de información y desconocimiento" que sufre el Ayuntamiento de la ciudad ante la llegada, el pasado 1 de abril, de una treintena de personas a un hotel local. En el documento registrado, Junts reclama saber desde qué punto de España han sido trasladadas estas personas, su condición jurídica y si son solicitantes de asilo. También quiere conocer quién decidió enviarlas a Figueres y qué criterios han justificado esta decisión.
Además, el grupo liderado por Míriam Nogueras cuestiona los mecanismos de seguimiento que el ejecutivo de Pedro Sánchez tiene previstos para estas personas una vez instaladas y cuál será su situación futura. También pide detalles sobre los recursos movilizados —sanidad, servicios sociales y seguridad—, quién se encarga de su alojamiento en un hotel y cuál es el coste diario destinado a cubrir sus necesidades. En cuanto a la financiación, Junts pregunta si el coste es asumido directamente por el gobierno español o canalizado a través de entidades colaboradoras, qué entidad gestiona el día a día y si hay prevista una financiación adicional para el municipio para "afrontar el aumento de la demanda de ciertos servicios". Finalmente, el grupo solicita información sobre las llegadas de migrantes a otros municipios catalanes desde otros puntos de España desde el inicio de la legislatura.
Jordi Masquef dice basta
El alcalde de Figueres, Jordi Masquef (Junts), ya denunció la situación la semana pasada y cargó duramente contra el Estado: "Ya basta". En declaraciones a la ACN, Masquef criticó que decenas de solicitantes de asilo estén "abandonados de la mano de Dios" en un hotel de la ciudad, sin información previa ni transparencia. "Es una situación de total indefensión como Ayuntamiento y como ciudad. Fuimos conocedores de la llegada de 30 personas y estamos enfadados porque no recibimos ningún tipo de información", dijo.
Según el alcalde, la llegada el pasado miércoles al hotel Travé ha colmado el vaso, ya que el hotel se ha convertido en un "centro neurálgico" de la acogida de solicitantes de asilo, generando una presión extra sobre unos servicios públicos "más que tensionados". Masquef denunciaba que el Estado reparte a los solicitantes de asilo "de manera discrecional, sin hoja de ruta" y recordaba que algunos barrios de Figueres están "entre los más pobres de Catalunya", hecho que limita la capacidad de respuesta del Ayuntamiento. "Lo que no puede ser es que estos programas acaben impactando siempre sobre la ciudad de Figueres, porque ya tenemos bastantes problemas dada la especial idiosincrasia sociológica", añadía, insistiendo en que se necesitan más recursos y transparencia para afrontar las demandas sociales.
