Junts per Catalunya ha respondido a Oriol Junqueras sobre la petición de reunión con Carles Puigdemont y ha asegurado que "llega tarde". "Habría tenido que ser antes de la reunión y de la foto en la Moncloa", ha dicho el portavoz del grupo parlamentario juntaire, Salvador Vergés, en una rueda de prensa este lunes en el Parlament y haciendo referencia a la reunión entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras el pasado jueves para sellar el acuerdo de financiación. Vergés, que no ha aclarado si Puigdemont ha aceptado el encuentro, también ha lamentado que esta petición haya "trascendido en el ámbito público" y lo ha rebajado a un "tanteo" en el marco de un mensaje privado en el que no hablaba ni de la hora exacta ni de los motivos del posible encuentro. Eso sí, el dirigente juntaire ha vuelto a ofrecer un "frente común en el Congreso de los Diputados" para aprovechar la actual aritmética parlamentaria y reclamar "a máximos".
Precisamente, el portavoz juntaire en el Parlament ha tildado "de engaño y estafa" la empresa mixta de Rodalies, que se ha constituido este lunes. "La ministra Montero continuará teniendo la llave de la caja del dinero de Catalunya y el ministro Puente continuará teniendo la llave de los trenes de Rodalies", ha dicho Salvador Vergés. Asimismo, considera l'“escenificación de un engaño” la reunión de hoy ante el “drama” que vive Catalunya con el servicio ferroviario. Según Vergés, el modelo acordado no solo no resuelve los problemas estructurales del sistema, sino que consolida el control del Estado y aleja cualquier solución real a largo plazo.
Vergés ha cuestionado que se presente como una salida viable la creación de una empresa mixta con Renfe que, en la práctica, mantiene una mayoría estatal. “Que alguien pueda pensar que la solución pasa por una empresa mixta con Renfe con mayoría absoluta es una estafa”, ha afirmado. El dirigente de Junts ha recordado que inicialmente se prometió un traspaso del 100% del servicio, una expectativa que posteriormente se rebajó a un reparto del 50%, y que finalmente ha acabado fijándose en un 49,99% de participación estatal a raíz de las presiones de los maquinistas.
"Empresa pública estatal"
Según Vergés, este porcentaje aparentemente menor no altera la realidad del control: “Ha acabado siendo una empresa pública estatal”. En este sentido, ha subrayado que la empresa constituida es, de hecho, una filial de Renfe, a pesar de que se hayan dado diversas explicaciones para justificarlo, como la necesidad de preservar los estatutos laborales de los trabajadores, un argumento que Junts niega que sea cierto.
El portavoz parlamentario también ha puesto el foco en la composición del consejo de administración. Aunque formalmente estará integrado por nueve miembros, Vergés ha advertido que de los cinco consejeros que deberían garantizar la mayoría catalana, una es la directora financiera de Renfe. “Por lo tanto, ya se puede considerar que no tenemos mayoría”, ha sentenciado, insistiendo en que la clave real no es la presidencia o la dirección general, sino quién controla el capital y las decisiones estratégicas.
Vergés también aprieta al Gobierno y a ERC sobre la financiación
Vergés ha establecido un paralelismo directo con el debate sobre la financiación de Catalunya. Tal como ha expuesto, aquello que se había anunciado como una financiación singular ha acabado derivando en un “café para todos”, un patrón que, según él, se repite sistemáticamente. “Siempre acaban descafeinados”, ha lamentado, asegurando que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, continuará “teniendo la llave de la caja”, de la misma manera que el ministro de Transportes, Óscar Puente, mantendrá “la llave de los trenes de Cercanías”.
En este contexto, Junts considera que cerrar estos acuerdos “bajo mínimos” hipoteca cualquier negociación futura durante muchos años. Vergés ha alertado de que decisiones como esta limitan la capacidad de llegar a una solución definitiva y representan “un paso atrás” en lugar de un avance. Finalmente, el portavoz ha extendido la crítica a la política de financiación, lamentando que se pierda una “oportunidad histórica” para reclamar los recursos que corresponden a Catalunya y avanzar hacia un concierto económico que permita regular el 100% de los impuestos. Según Vergés, los 4.700 millones acordados no hacen más que “perpetuar el expolio fiscal”, aunque ha insistido en que todavía se está a tiempo de rectificar. “Si cierras con una propuesta de mínimos, no lo podremos hablar en mucho tiempo”, ha concluido