La Generalitat y Renfe han firmado este lunes al mediodía en Barcelona la constitución de la nueva empresa Rodalies de Catalunya, en un acto encabezado por el presidente, Salvador Illa, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Òscar Puente. El consejo de administración de la nueva empresa contará con cinco representantes de la Generalitat y cuatro de Renfe Viajeros. No obstante, Renfe Viajeros tendrá el 50,1% del capital de la sociedad y la Generalitat el 49,9%. Las decisiones de la nueva empresa se adoptarán por mayoría absoluta, pero las cuestiones estratégicas en cuanto a inversiones o nombramientos requerirán tres cuartas partes del consejo.
El consejero delegado de la nueva empresa será Òscar Playà, hasta ahora director de la red de Metro de Ferrocarril Metropolità de Barcelona, y la consellera Sílvia Paneque será la presidenta del consejo. El resto de representantes de la Generalitat serán Pere Macias i Arau, comisionado de la Generalitat para el Traspaso Integral de Cercanías, y Teresa Torres, que fue directora general económica financiera de Renfe, además del exdiputado de ERC y exsecretario de Movilidad Marc Sanglas i Alcantarilla.
Entre los cuatro nombres a propuesta de Renfe Viajeros hay un representante de CCOO, Raquel González Hernández, en una plaza que será ocupada de manera rotatoria por miembros de los tres sindicatos presentes en la compañía. De hecho, los recelos de los trabajadores se han convertido en uno de los obstáculos más destacados con que ha tropezado la nueva empresa. Los otros tres representantes de Renfe serán Marta Torralvo Liébanas, consejera del consejo de administración de Renfe Operadora; Miguel Ángel Vicente Calado, director general de Renfe Viajeros; y Luis Manuel Suárez, director general de Renfe Ingeniería y Mantenimiento.
Para poder iniciar sus actividades como operadora, la nueva empresa Rodalies de Catalunya debe disponer de las autorizaciones correspondientes: la licencia de empresa ferroviaria, el certificado de seguridad y el plan de contingencias ferroviario. La previsión es que la nueva empresa no comience a operar en la R1, la primera línea que gestionará la nueva empresa, hasta el año que viene. El Consell Executivo aprobó el traspaso de esta línea en enero del año pasado.
Cambio de paradigma
En el acto de firma de la creación de la nueva empresa, Illa ha asegurado, en clara referencia a los ejecutivos que les han precedido, que el Govern está cumpliendo con sus compromisos a partir de la colaboración entre administraciones y no de la confrontación, y que la nueva empresa "no es solo un cambio de nombre sino un cambio de paradigma", a partir de una gestión desde la proximidad y la profesionalización. Ha insistido en que, aparte de la gobernanza, que hoy se ha acordado, los otros dos frentes del Govern son las inversiones para mejorar la infraestructura y el material rodante, que se empezarán a incorporar este mismo año.
También Puente ha subrayado que la nueva empresa nace del acuerdo y la cooperación entre administraciones. "La descentralización como herramienta fundamental para gestionar los mecanismos complejos", ha asegurado el ministro.