El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha defendido que su partido quiere representar la centralidad del país y que Esquerra no necesita gesticular para explicar que es independentista. Desde la prisión de Lledoners, Junqueras se ha referido también en una entrevista en La Vanguardia a la suspensión de los diputados procesados por el juez Pablo Llarena. "Creo que sería absurdo dejar el Parlament en manos de la minoría y de los que defendieron la aplicación del 155", ha advertido sobre esta cuestión. Junqueras no se ha mostrado partidario de poner fecha a la independencia pero sí que ha considerado que "con una mayoría indiscutible, el referéndum será inevitable".

Junqueras augura que el juicio sobre el 1-O será visto en todas partes como un juicio político y se ha mostrado convencido de que generará un enorme rechazo entre la ciudadanía, tanto entre la que es independentista como a lo que no lo es, y no sólo a España sino a todo el mundo. De hecho, ha avisado de que una sentencia condenatoria pesará para siempre "como una losa" a la historia de España porque "utilizar la vía penal en una cuestión política es una señal de debilidad". Y preguntado por si las elecciones son una salida ante una sentencia condenatoria, Junqueras se ha limitado a responder de que él nunca tiene miedo en las urnas.

El líder de ERC ha afirmado que no es partidario de poner fechas porque es independentista "de toda la vida" y, en cambio, sí que se ha mostrado partidario de seguir trabajando para hacer crecer todavía más el apoyo a la independencia, "trabajando desde todos los ámbitos y con discursos y políticas para todo el mundo".

En referencia a la fórmula que se tiene que encontrar ante la suspensión de los diputados procesados, entre los cuales se encuentra él, Junqueras no ha entrado en detalles y ha afirmado que le parecerá bien la decisión de que tomen los grupos. "Creo que la gente no entiende que cueste tanto encontrar una salida y creo que sería absurdo dejar el Parlament en manos de la minoría y de los que defendieron la aplicación del 155", ha añadido.

El líder de ERC no se arrepiente de no haberse ido del país y asegura que si mañana pudiera salir de la prisión se quedaría en Catalunya "al lado de la gente". Preguntado por si Puigdemont no le comunicó su decisión de marcharse, Junqueras ha respondido de que no le gusta entrar en cuestiones personales y ha defendido que el gobierno de la pasada legislatura hizo cosas muy relevantes y que todo el mundo puso "lo mejor de sí mismo".

Con respecto a posibles socios del Govern, Junqueras ha constatado que la CUP ya ha dejado claro que esta legislatura se situaba a la oposición y que, por lo tanto, esta decisión obliga a buscar otros apoyos, en referencia a los comunes.