El Juzgado de Instrucción número 29 de Barcelona ha admitido a trámite la querella presentada por la Associació Acció Cassandra por la expulsión de 600 cantantes de la Sagrada Familia durante la visita del papa León XVI. La denuncia se dirige contra miembros de los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional por presuntos delitos de detención ilegal, prevaricación y discriminación ideológica. El magistrado Santiago García, por otro lado, ya ha ordenado iniciar investigaciones preliminares para identificar a los mandos responsables del confinamiento y el encapsulamiento de los cantantes en la basílica. Según el auto, al que ha tenido acceso ElNacional.cat, se ha solicitado la recopilación de grabaciones de seguridad y la citación de varios testigos para aclarar los hechos. El auto establece las bases legales para determinar la identidad de los implicados y la veracidad de las acusaciones formuladas en la denuncia, que se presentó el pasado 16 de junio.
El juez quiere aclarar si los hechos que se describen en la denuncia son constitutivos de un delito de detención ilegal cometido por funcionario público, prevaricación administrativa, delitos contra los derechos fundamentales y delito de odio/discriminación ideológica y nacional, con agravante referente a los deberes de custodia y derechos de menores de edad. La denuncia va contra el jefe del operativo policial y superior jerárquico tanto de la policía española como de los Mossos, los agentes ejecutores de ambos cuerpos y otras personas, estamentos o entidades que "resulten responsables directos" de los hechos.
Inspección de los vídeos
El magistrado ya ha pedido a la dirección general de la policía de los Mossos d'Esquadra y del CNP que identifiquen al jefe del operativo y de la cadena de mando que ordenó el encapsulamiento exterior y confinamiento de los cantores en la Cantoria de la basílica. También pide recoger imágenes de seguridad del interior del templo y de las cámaras de la vía pública del perímetro donde se hizo el encapsulamiento de los cantores. La expulsión de los cantores se hizo por motivaciones políticas, teniendo en cuenta que algunos habían planteado sacar esteladas al finalizar el acto. Al destaparse el plan de esta protesta pacífica, se movieron hilos para impedirlo y los cantores fueron lanzados a la calle por una puerta lateral, impidiéndoles estar presentes al final del acto para el cual habían estado ensayando el día anterior. Algunos testigos consultados por ElNacional.cat no se dieron cuenta de lo que pasaba hasta más tarde y, en un primer momento, pensaron que se trataba de una necesidad de la organización. Más tarde se dieron cuenta de que, simplemente, habían sido expulsados del acto.
