Josep Maria Jové, mano derecha de Oriol Junqueras en la vicepresidencia de la Generalitat y uno de los altos cargos de la Generalitat investigados por el juzgado número 13 de Barcelona por la organización del referéndum del 1-O, ha dirigido un escrito al juez en que cuestiona la empresa israelí que pretende desbloquear su teléfono móvil. A Jové, detenido el 20 de septiembre, se le interceptaron cinco teléfonos móviles, uno de los cuales estaba bloqueado por el usuario, que se negó a facilitar su código a la Guardia Civil.

La Guardia Civil no se vio capaz de desbloquearlo, y decidió que lo intentara la empresa Cellebrite, en Múnich. Un agente y un informático del cuerpo se desplazaron a Alemania el 18 de octubre, pero regresaron al Estado español sin resultados. Días más tarde, Cellebrite comunicó a la Guardia Civil que había encontrado el método para desbloquearlo y que no hacía falta ni siquiera que se mandara el teléfono de nuevo a Alemania.

Josep Maria Jové ha escrito un mensaje al juzgado en que cuestiona la tarea de Cellebrite, a la que los defensores de los derechos civiles norteamericanos han acusado de colaborar irregularmente con la policía. Por eso, Jové pide al juez estar presente durante el desbloqueo y volcado de los datos, pero además, exige saber el nombre de todos los peritos y técnicos de la empresa que han participado en el proceso. De la misma forma, exige que se garantice la cadena de custodia de las pruebas, y pide saber si el teléfono ha estado en poder de trabajadores de Cellebrite, cómo ha sido custodiado y en qué países se le ha analizado. La defensa de Jové exige, además, saber qué empresas subcontratadas han participado en el desbloqueo del móvil.

 

Foto de portada: Josep Maria Jové y Lluís Salvadó a la salida de la Ciutat de la Justícia el 22 de septiembre de 2017.