El líder de la Crida, presidente del grupo parlamentario de JxCat, y expresidente de la ANC, Jordi Sánchez, habla por primera vez desde que declaró delante del Supremo al juicio del 1-O. En una entrevista concedida a la ACN justo cuando su nombre se pone sobre la mesa para encabezar la candidatura de JxCat al 28-A, Sánchez asegura que después de las elecciones los partidos independentistas tendrían que intentar de nuevo crear un espacio de diálogo que busque la solución al conflicto político entre Catalunya y España. "La autodeterminación como referencia y un referéndum como instrumento democrático son las puertas que nos abrirán la solución", añade.
Además, rechaza las propuestas que apuestan para que el soberanismo se presente al 28-A por bloquear la política española. "A mí me gusta la acción política en positivo. De hecho, la mayoría del pueblo queremos soluciones y no actitudes de bloqueo", argumenta. De la misma manera, lanza un aviso a todos los partidos de cara a las elecciones, y dice que no "entendería aquellas organizaciones que se presenten y que no incorporen la autodeterminación como el punto principal" del programa, a pesar de añadir que "la defensa de las libertades y el progreso social son otros ejes indispensables para construir una sociedad cohesionada y sólida".
Aún hablando de la situación política, Sánchez ha querido también aprovechar su primera entrevista concedida desde que empezó el juicio para reprochar a ERC algunas actitudes en la última legislatura española. Así, el líder de la Crida dice a la ACN que en las conversaciones entre los soberanistas y el Estado "se han cometido errores, Pedro Sánchez y también los independentistas". "En nuestro caso, uno de los más gruesos fue el de condicionar varias veces y públicamente el hecho de sentarse a hablar de presupuestos a la actitud que la Fiscalía mantuviera con los presos, como las intervenciones que tanto Joan Tardà como Gabriel Rufián han hecho varias veces en el pleno del Congreso. El centro del debate tiene que ser el derecho a la autodeterminación, no los presos", ha lanzado.
Juicio al procés
Pero la entrevista en Sánchez se produce en un contexto donde no sólo su figura como candidato al Congreso tiene relevancia. El líder de la Crida responde a preguntas por primera vez desde que declaró en el Supremo y ha hacer valoraciones bien contundentes sobre lo que está viendo al juicio en el procés. En este sentido, ha cargado duramente contra el exdelegado del Gobierno Enric Millo y los mandos policiales que estaban al frente de los cuerpos estatales durante el otoño de 2017.
"Sus testigos han puesto de relieve la debilidad del relato sobre la violencia. Millo, Pérez de los Cobos y el secretario de Interior fueron tan ricos en adjetivos como inconcretos y abstractos en la explicación de hechos concretos. Hicieron una declaración políticamente estudiada para impactar en la opinión pública española. Necesitaban acompañar la situación después de la gran derrota de las dos primeras semanas. Una declaración tan genérica y abstracta impide que pueda ser refutada", explica, añadiendo que este relato que ha escuchado en la sala "forma parte de la estrategia más dura de la razón de Estado, de la más oscura." "Acusaciones sin concretar, sin detallar. Sólo palabras para crear una atmósfera asfixiante", concluye.
Él, sin embargo, se muestra satisfecho con lo que declaró y como lo hizo. "No tengo nada ni que callar ni ha esconder. Nuestra gente y en general la ciudadanía tiene todo el derecho a escucharnos. No sólo a hacer una declaración política sino también confrontándonos con la Fiscalía y la abogacía del Estado para demostrar la que la suya es una acusación política rellenada de falsedades y relatos inventados e interesados", afirma contento por su declaración. Además, defiende su reproche por no haber aceptado al testigo de Cosidó por los 'whatsapps' sobre Marchena. "Los magistrados saben que tengo toda la razón y que el comentario era plenamente pertinente procesalmente aunque para alguien fuera impertinente. Seguro que más de uno le pareció mal. Probablemente Marchena no es de este grupo. No mediré mis palabras en función de sí lo interpretan bien o mal. La libertad de expresión no me la limitarán", sentencia.
Por último, Jordi Sánchez confía en que en la fase documental del juicio haya pruebas que desmonten los relatos que hablan de violencia. Estoy convencido. El juicio no ha hecho más que empezar. Sigo convencido de que la absolución es la única salida justa", afirma.