El exletrado del Tribunal Constitucional Joaquín Urias, ha declarado este martes que la imputación del delito de terrorismo en los miembros de los CDR le parece desproporcionada. Además, Urias ha añadido que es un "disparate" la tipificación del delito de terrorismo del código penal español, ya que se amplió sin ningún tipo de medida en contra de la kale borroka.
La detención de personas de los CDR y su imputación por terrorismo me parece desproporcionada. Sin embargo, siendo rigurosos, el disparate está en la tipificación de terrorismo en nuestro código penal. Se amplió sin mesura contra la kale borroka y ahora pasan estas cosas. pic.twitter.com/cFf6TcIu1A
— Joaquín Urias (@jpurias) 10 de abril de 2018
Urias ha añadido a su tweet la tipificación del delito en el artículo 573 del Código Penal, aplicable en este caso, se considera terrorismo la comisión de cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, el patrimonio, contra la Corona o el apoderamiento de aeronaves, barcos u otros medios de transporte colectivo o de mercancías, entre otros, cuando su fin sea "subvertir la orden constitucional" o "alterar gravemente la paz pública". También suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo.
El exletrado también ha declarado que la desobediencia civil, normalmente, implica un grado menor de violencia hacia el Estado, y por este hecho tienen que ser castigada, pero nunca tratada como terrorismo. Así mismo también ha agregado que el desobediente tiene que estar dispuesto a pagar por su desobediencia.
La desobediencia civil activa a menudo implica un cierto grado de violencia leve contra el Estado. Levantar un peaje, hacer pintadas, quemar un contenedor...son actos desobedientes y el Estado siempre los va a castigar. Pero no deben ser tratados como terrorismo.
— Joaquín Urias (@jpurias) 10 d’abril de 2018
El desobediente debe estar dispuesto a pagar por su desobediencia. Objetores de conciencia, Gandhi, Mandela, Luther King... Todos pasaron por la cárcel. El problema es cuando el Estado se ensaña con ellos y abusa de su poder. Entonces, su respuesta lo ilegitima y lo debilita.
— Joaquín Urias (@jpurias) 10 d’abril de 2018