Las recientes declaraciones del alto representante de política exterior de la UE, Josep Borrell, contra la justicia belga han provocado irritación en el país. Uno de los principales semanarios belgas, Knack, ha publicado un reportaje muy crítico sobre las declaraciones. Knack afirma que cuando se escogió a Borrell para el cargo europeo ya se sabía "que sería el menos diplomático de todos los tiempos", porque recuerda que es un "catalán antinacionalista virulento". "Ha sido un furibundo contrario a la independencia catalana en su carrera política", recuerda.

Apunta también que es muy extraño que un alto cargo europeo realice declaraciones "sobre un conflicto diplomático en el que estuvo implicado cuando era ministro de su país".

Knack

 

La revista entrevista al abogado del president Carles Puigdemont en Bélgica, Paul Bekaert, que no se declara sorprendido por las críticas del exministro español. La conclusión, sin embargo, es rotunda: "España ha demostrado que no sabe qué es la separación de poderes", apunta.

El semanario se muestra irónico por el hecho de que Borrell se expresara con menosprecio hacia las "autoridades judiciales flamencas", porque no existe la justicia flamenca, sino, en todo caso, la justicia belga en lengua neerlandesa. En Bélgica se puede escoger el idioma del juicio, a diferencia de España.

"La razón subyacente de las críticas de Borrell es la euroorden contra Carles Puigdemont, que vive en Waterloo desde finales de 2017. Con esta orden de detención España espera llevar al expresident catalán, junto a Toni Comín y Lluís Puig, dos exministros catalanes, a ser juzgados en Madrid por sedición, desobediencia y malversación. El Tribunal de Bruselas ha decidido aplazar la decisión sobre la euroorden hasta el 2 de febrero. Lo hace porque Puigdemont y Comín han sido escogidos al Parlamento Europeo el 26 de mayo, y están utilizando la inmunidad parlamentaria como protección", indica.

Bekaert, que está especializado en extradiciones, señala que la reacción de Borrell es típica de España. "España ha demostrado que no conoce la separación de poderes. En Bélgica no es el gobierno quien decide sobre la ejecución de una euroorden, sino el poder judicial. Bélgica no tiene nada para aprender de España en materia de democracia", insiste.

Knack recuerda que Borrell comparó a Puigdemont y la etarra Natividad Jáuregui Espina, de la que la justicia de Bélgica ―el Tribunal de Gante― denegó en dos ocasiones la extradición "por el riesgo de que fuera víctima de violación de los derechos humanos en España".

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