El caso Rubiales y su beso forzado a la jugadora de la sección española fútbol Jenni Hermoso ha generado un debate intenso en torno al trato que algunos hombres dispensan a las mujeres. Se han oído incluso opiniones de aquellos que han llegado a cuestionar que las mujeres tengan que estar obligadas a dar besos de cortesía a desconocidos cuando los conocen. El beso forzado de Rubiales, que ha provocado una crisis sin precedentes en el deporte español que ha atravesado fronteras, da alas ahora a la revisión de comportamientos que han tenido otros hombres en público en el pasado.

Este martes el Partido Popular lo hace con un fragmento del programa El Intermedio de diciembre del 2014, emitido por La Sexta. En aquella edición el invitado estrella fue el actual presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. Villas entrevistaba Sánchez paseando por un mercado y bromeando con su pasado de jugador de baloncesto. En un momento Villas reta a Sánchez a hacer una "pequeña canasta" en una papelera y este acepta, pero le pregunta qué le da a cambio.

¿"Qué me das si la meto"?

¿"Qué me das si la meto"?, le pregunta Sánchez. "Todo", responde Thais Villas. "Un beso me tienes que dar, que eso tiene mucho mérito", insiste Pedro Sánchez, mientras la presentadora gira la cara haciendo una expresión de rechazo y mirando a la cámara dice "Begoña, va muy lanzado, te lo digo", haciendo referencia a la pareja del actual presidente español. Como finalmente Sánchez no consigue meter la bola de papel en la papelera, Villas se libra de tener que darle el beso que le había pedido.

El Partido Popular ha difundido este fragmento de la entrevista del 2014 a su cuenta en X, antigua plataforma Twitter. El vídeo se acompaña de un texto que intenta establecer un paralelo con el caso Rubiales: "El histórico de Rubiales". La publicación del fragmento ha recibido críticas de usuarios que señalan que en este caso había "consentimiento". Un usuario responde con un vídeo del expresidente del Gobierno José María Aznar que después de que una periodista le pida una firma en la presentación de un libro, le acaba poniendo el bolígrafo dentro del escote.

El presidente de la Federación Española de Fútbol suspendido, Luis Rubiales, está en el centro de la polémica por el beso forzado que dio a la jugadora de la selección femenina de fútbol en Sidney hace dos semanas en el marco de la celebración de una competición mundial. El momento, captado por cámaras de todo el mundo, ha desembocado en una tormenta política y social que perdura y está forzando cambios en el mundo futbolístico español.