La independencia todavía es la forma de organización política más deseada por los catalanes, pero registra el apoyo más bajo desde febrero de 2012. Según el estudio de opinión realizado por el Centre d'Estudis d'Opinió, hecho público este jueves y corregido este viernes, un 33% de los catalanes quiere que Catalunya se convierta en un Estado independiente. En cambio, un 32,7% prefiere que Catalunya mantenga el estatus de comunidad autónoma, la cifra más alta desde el 2011. Así, el autonomismo se impone al federalismo como opción preferida. Y es que, con un 20,8%, el porcentaje de partidarios del estado federal baja considerablemente hasta un nivel propio del 2014. Y los que apuestan por acortar la actual capacidad política de Catalunya y convertirla en una región suben hasta el 7,3%, muy cerca del máximo histórico situado en torno al 8,3%.
Aproximadamente, la apuesta por el estado independiente se encontraba entre la horquilla del 15% y el 20% hasta el año 2010, siempre por detrás de los partidarios de mantenerse como comunidad autónoma o convertirse en un estado federal dentro de España. Pero, a raíz de la sentencia del Estatuto de junio del 2010, el número de independentistas empezó a aumentar hasta que en el mes de junio de 2012, los partidarios de la independencia se imponían por primera vez al resto de opciones con un 34%. Desde entonces, la independencia ha sido la opción preferida en 32 encuestas del CEO consecutivas, registrando el máximo histórico durante noviembre de 2013 con un 48,5%. A pesar de varios altibajos, últimamente la tendencia ha estado clara, a la baja. De hecho, a día de hoy, el autonomismo (32,7%) está muy cerca de superar el independentismo (33%).
Gráfico sobre el estudio del CEO/ ACN
El autonomismo está muy cerca de superar el independentismo
El número de personas que defiende el actual modelo de organización política ha vuelto a los niveles pre-procés. Del 2004 al 2010, era la opción que disfrutaba de más apoyos, manteniéndose entre el 35% y el 40%, unos niveles que bajaron notablemente durante los primeros años de la década del 2010 hasta el 18,6%, en noviembre de 2013. Desde aquel momento, sin embargo, la tendencia ha sido al alza hasta que esta opción ha recuperado el terreno perdido a partir de enero de 2011.
El federalismo recula
Con respecto a la voluntad de hacer de Catalunya un Estado federal dentro de España, hasta el 2010 comprendía un abanico que iba del 30% al 35%, manteniéndose en la mayoría de ocasiones como la segunda opción preferida por los catalanes. El máximo histórico se produjo en enero del 2008, con un 36,4%. Con todo, desde 2010, el federalismo fue retrocediendo tal como lo hacía el autonomismo. Concretamente, el federalismo se ha movido entre el 20% y el 30% entre el 2010 y 2020, disputándose la segunda posición. Ahora, sin embargo, ha bajado casi hasta mínimos históricos (20,8%), lejos de independentistas y autonomistas.
El regionalismo crece
Las encuestas del CEO también estudian la opción de convertirse en una región de España, es decir, renunciar al estado actual de autonomía. Se trata de una preferencia que se ha mantenido estable en torno al 5% de los catalanes a lo largo de los años. Su momento más bajo, poco antes de la consulta del 9-N de 2014, registró su mínimo histórico en el 18 años que hace que el CEO estudia la opinión de la ciudadanía, con un 1,8%. En cambio, en la última encuesta sube hasta el 7,3%, situándose en el máximo nunca alcanzado del pasado octubre de 2006 (8,3%).
La encuesta Ómnibus del CEO, realizada entre el 17 de noviembre y el 17 de diciembre del 2021 a 1.200 personas, también indica que, preguntados de manera binaria sobre la independencia de Catalunya, el 52,3% de los encuestados no quieren que Catalunya sea un estado independiente y el 40,8% sí que lo quiere. Es la diferencia entre las dos opciones más grande desde que se recoge esta pregunta, en diciembre del 2014. Además, el "no" dispone de más defensores que nunca desde hace ocho años. Por el contrario, el sí a la independencia pierde fuerza hasta niveles propios de antes del procés.