El catedrático y exletrado del Tribunal Constitucional Joaquín Urias ha resumido esta tarde en un hilo de Twitter sus impresiones después de haber estado en la sala del Tribunal Supremo durante la cuarta sesión del juicio en el procés. Urias ha asistido como observador por la organización Internacional Trial Watch.

Urias describe al juez Manuel Marchena como "muy buen presidente de la sala" que, aparte de "ramalazos autoritarios, intenta ser ecuánime y garantista". Cree que la fiscalía se centra en la desobediencia y la malversación "como si la rebelión no necesitara probarse" y carga duramente contra la abogada del Estado tildándola de "floja, titubeante y poco fina técnicamente".

En cuanto a las defensas, el catedrático destaca que llevan estrategias muy diferentes, "uno de alegaciones políticas y otro de pruebas concretas". "Falta ver si al final serán complementarias", sentencia.