Primer día de Salvador Illa en el Parlament después de su baja médica de un mes. Lo ha hecho, precisamente con la sesión de control al Govern que ha abierto el pleno este miércoles. Los dos últimos plenos fue el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, quien se encargó de responder las cuestiones dirigidas al president. El regreso de Illa ha dado pie a una bienvenida por parte del presidente de la cámara, Josep Rull, pero también por parte de casi todos los responsables de los grupos, que han celebrado su recuperación. Ha habido, sin embargo, una excepción la intervención de Aliança Catalana que ha insistido en denunciar con contudencia trato de favor a Illa en la atención que ha recibido de la sanidad pública.
Al entrar al pleno buena parte de los diputados que accedían al hemiciclo a través del pasillo central, donde se encuentra el escaño del president en la primera fila, lo han saludado, muchos le han querido estrechar la mano y algunos se han detenido a conversar brevemente. Al iniciarse la sesión, el presidente del Parlament le ha dedicado unas breves palabras. "Me parece que reflejo el sentimiento del conjunto de la cámara al dar bienvenida al president Illa, después esta enfermedad. Bienvenido. Nos complace que se pueda reincorporar a sus tareas", ha manifestado Rull, que ha expresado los mismos deseos para la consejera Esther Niubó, de baja a causa de una intervención, y el diputado del PP Jaume Veray. Ante el hemiciclo donde los escaños de Carles Puigdemont i Lluis Puig continúan ocupados por lazos amarillos, Rull ha asegurado que cuando están los 135 diputado tienen "más capacidad de representar mejor al conjunto de los ciudadanos". Una parte importante de los diputados, no solo del grupo socialista, han acogido sus palabras con un aplauso.
Respuesta de Illa
El president de la Generalitat ha aprovechado su primera intervención para agradecer las intervención de Rull y también la visita institucional que le hizo al Hospital de la Vall d'Hebron. "Estoy muy agradecido a usted y al conjunto de la Cámara. Yo también estoy muy contento de volver al Parlament de Catalunya, por el cual siento el máximo respeto", ha asegurado.
A partir de aquí todos los diputados que le han ido formulando las preguntas de la sesión de control, excepto Jéssica Albiach que no ha hecho ninguna alusión, se han referido a su recuperación. Mònica Sales, de Junts ha celebrado su regreso y Josep Maria Jové ha mostrado el deseo de que todo sea un susto. Posiblemente Alejandro Fernández del PP, ha sido el más explícito. "Celebro que esté usted hoy aquí plenamente recuperado, le digo con toda sinceridad si no fuera así no se lo diría", ha asegurado el diputado popular, lo cual ha hecho que el president subrayara la capacidad de diálogo entre los grupos. "Es bueno que a pesar de tener tanta distancia como tenemos usted y yo en los planteamientos, tengamos este poso de humanidad y estos buenos deseos, que son sinceros", ha dicho. Desde Vox, Garriga lo ha dejado en un "bienvenido, president Illa" y la CUP en un "nos alegramos recuperación después de la baja".
Impulso de AC
Sin embargo, quien prácticamente ha centrado la intervención en las circunstancias de Illa ha sido la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, que le ha recordado que el president reprochó públicamente que la formación que ella lidera es la única que durante su baja no se había preocupado por su estado de salud. "Hemos seguido atentamente su evolución, a través de la prensa que subvenciona con dinero público y hemos denunciado el trato preferente recibido en la sanidad pública que su gobierno infrafinancia", ha reprochado.
A pesar de asegurar que celebra su recuperación —"no se engañe", ha remachado—, ha reprochado que "quizás sería bueno que retirara las subvenciones a la prensa y a otras partidas superfluas y revirtiera estos millones de euros en la sanidad pública, para que los catalanes, seamos mecánicos, floristas o diputados, tengamos el mismo buen trato y buena atención que el 155º president de Catalunya".
Illa ha obviado las referencias y ha insistido en que con quien nunca llegará a acuerdos es con la extrema derecha, porque el proyecto que él lidera se basa "en valores de humanismo cristiano, las personas en el centro del servicio público". Pero Orriols ha vuelto a la carga acusando a Illa de vivir en una realidad paralela, "ni hace cola en los hospitales, ni ve burkas en la calle", y de no sufrir las consecuencias de las "políticas suicidas" que implanta. "Quienes la sufrimos somos el resto de ciudadanos, nosotros sí que tenemos que hacer cola en los hospitales", ha remachado.