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Balance de dos años de Govern tras el título El futuro está aquí. El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha protagonizado una conferencia este lunes en el Museu Marítim de Barcelona para defender el trabajo hecho por su Govern y sus consellers; para proclamar que "hoy Catalunya está más unida" después de la década de pulso independentista; y para hacer instar a observar el futuro con optimismo. El objetivo de su intervención, donde ha reiterado los toques de alerta sobre el crecimiento de la ultraderecha, era dejar claro que su ejecutivo tiene la mirada puesta más allá de esta legislatura, en los próximos 10 años, y exhibir propuestas de futuro, comenzando por Educación, uno de los frentes más calientes que tiene hoy el Govern. En este sentido, Illa ha hecho un llamamiento "al conjunto del país" a un debate sobre "la educación que Catalunya necesita".

Unas 800 personas han seguido la intervención en las antiguas Drassanes de la capital catalana, el mismo lugar donde dos años atrás presentó su propuesta de gobierno. Entre los asistentes, los expresidentes José Montilla y Pere Aragonès; representantes del mundo económico y social catalán; los alcaldes de Barcelona, Jaume Collboni; Tarragona, Rubén Viñuales, y Lleida, Félix Larrosa; y responsables de los grupos parlamentarios de Junts, Mònica Sales; ERC, Josep Maria Jové; y Comuns, Jéssica Albiach.

Ronda de partidos

Illa ha asegurado que el debate sobre educación que propone está abierto al conjunto de la sociedad y las fuerzas políticas, y que el objetivo es alcanzar un nuevo gran consenso de país en esta materia. No es una propuesta demasiado original, dado que iniciativas parecidas han sido planteadas por los líderes de Junts, Jordi Turull, y ERC, Oriol Junqueras. El president ha anunciado, sin embargo, que iniciará muy pronto una ronda de encuentros con las fuerzas políticas con representación parlamentaria y que pedirá al Consell d'Educació de Catalunya que sea el instrumento para este debate, desde el conocimiento y el pluralismo que representa. Ha expresado además su compromiso de que este debate incluya alcanzar el 6% de inversión pública, tal como establece la ley educativa aprobada por el Parlament en el año 2009. "Debemos llevar la educación catalana a la excelencia", ha remachado.

En pleno conflicto con los principales sindicatos de educación, que después de que el último curso se viera marcado por la conflictividad convocaron una huelga ya el primer día de clase, Illa ha dedicado un guiño al colectivo asegurando que Catalunya dispone de profesores "apasionados, preparados y comprometidos". Ha mostrado el convencimiento de que el objetivo de toda la comunidad educativa es mejorar el sistema, pero ha advertido que "esto no va de demostrar fuerza ni de confrontar". "Va de sentarse, de dialogar, de construir; y de hacerlo serenamente y de buena fe, generando corrientes de confianza mutua en todas direcciones", ha remachado el president, que durante su intervención ha anunciado también un plan para climatizar 2.530 escuelas públicas hasta 2031.

Catalunya no se puede volver a distraer

Illa ha querido dibujar una imagen muy optimista de Catalunya, para lo cual no ha dudado en citar al president Jordi Pujol, y ha lanzado un mensaje de autoestima, antes de advertir que el país "no se puede volver a distraer" mientras el mundo a su alrededor cambia; ha asegurado que sus dos años como president han sido los más gratificantes de su vida y que está satisfecho del trabajo realizado por sus consellers. Según el president, los catalanes lo votaron por un "anhelo de normalidad y convivencia" y, dos años después, se ha declarado orgulloso de asegurar que Catalunya está más unida y vuelve a ser "un proyecto colectivo para todos". "Si a alguien le parece poca cosa, que haga memoria: no le hace falta ir muy atrás para ver que cuando las costuras de nuestra convivencia se han desgarrado, Catalunya se ha abocado al precipicio", ha asegurado, además de diagnosticar que Catalunya ha dejado definitivamente atrás una década de parálisis y división.

Ha hecho un repaso de los logros de su Govern, empezando por los presupuestos y la nueva financiación, y ha reiterado el toque de alerta que planteó en su discurso con motivo de la Diada sobre el crecimiento de la ultraderecha. "Hay intereses para que los catalanes estemos divididos. No les hagamos el juego. Apelo a todas las fuerzas políticas a preparar Catalunya para este mundo en plena refundación", ha reclamado.