El exvicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesias ha roto el silencio después de tres meses con una entrevista concedida al rotativo italiano La Stampa. "Está claro que hay un precio político cuando se llega a un acuerdo de legislaturas con las fuerzas vascas y catalanas", ha asegurado durante la entrevista.

El precio a pagar

El expresidente de Unidas Podemos ha agregado que al pactar con vascos y catalanes "se cierra la posibilidad de que el Partido Socialista se vuelva a aliar con la derecha." "Hay un precio, pero no importa", ha sentenciado. Iglesias después de abandonar al ejecutivo español se cortó el pelo y aseguró que se apartaba de la política después de muchos años en el ojo del huracán, ahora explica: "Entendí que tenía que ir donde fuera más útil, no es una derrota, sino que ahora voy a trabajar donde mi aportación sea más necesaria".

Iglesias entrevista a La StampaCaptura de la entrevista en La Stampa

Contra el estado profundo

Iglesias, durante la entrevista, también ha atacado el Estado español: "Partes del aparato estatal han intentado destruirnos (en Unidas Podemos) gracias a sus lazos con el poder mediático". Seguidamente ha añadido que "sabíamos que el poder no toma prisioneros y protege los privilegios cuando la democracia cambia el equilibrio de poder, alguien deja de ser democrático".

"A veces, hay sectores del estado profundo que van, más hacia allá de la ley, de la dinámica democrática," ha dejado caer, sin decir nada más.

Sobre su salida

Con respecto a la entrada al ejecutivo español, Iglesias ha dicho que "cuando algunas ideas llegan a la cima, tienen que chocar con el poder". Pero ha aclarado que "llegar al gobierno no significa tener poder, sino desafiar el poder con más herramientas disponibles". También ha especificado que gobernar significa "enfrentar muchas contradicciones". De su dimisión ha explicado que "es un precio que no importa" y que "mi espacio puede crecer con nuevos liderazgos femeninos".

"Políticamente italiano"

El diario italiano ha ilustrado la entrevista con una foto de Iglesias de joven con una tuta blanca en una manifestación. Tute bianche (rana blanca) fue el nombre que tomó el movimiento de izquierdas extraparlamentario italiano que acabó conformando el movimiento Disobbedienti. Con las ranas blancas vestían a los manifestantes antiglobalistas.

Iglesias durante la entrevista se declara "políticamente italiano" y describe la importancia sentimental que tiene a la fotografía y la rana que lleva. "Chicos, cuando tengáis que enterrarme, ponéis una bandera republicana y una tute bianca", ha proclamado.

Imágenes principales: Pablo Iglesias en su marcha de la política. - EFE

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