Higini Cierco, propietario con su hermano Ramon de la Banca Privada de Andorra (BPA) y de la filial Banco Madrid —entidades intervenidas y cerradas en marzo de 2015, en el marco de la operación Catalunya— ha declarado como testigo este miércoles en el juicio a la familia Pujol Ferrusola, en la Audiencia Nacional. Cierco ha confirmado que Celestino Barroso, agente de la policía española y agregado de Interior de la embajada española en Andorra, le pidió en junio de 2014 que colaborara con ellos “o el banco moriría y se lo quedaría una empresa americana, tal como pasó”. El propietario de la BPA derivó a Barroso al entonces consejero delegado de la BPA, Joan Pau Miquel, que el martes detalló, en el juicio, esta extorsión de la policía patriótica, y que incluso grabó la conversación con el agente. A pesar del audio que lo delata, Barroso no ha tenido ningún problema en afirmar, este miércoles ante el tribunal que juzga a los Pujol, que solo comunicó un mensaje que le había encargado el entonces comisario de la policía española en Barcelona Pedro Esteban.
Esteban está vinculado con la denuncia de Vicky Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola y con la que nace la causa contra la familia Pujol Ferrusola, después de hablar con la entonces líder del PP Alícia Sánchez-Camacho en La Camarga. Es decir, el comisario Esteban, que el 2016 pasó a la actividad privada, también estaría implicado en la operación Catalunya y su voz sale en alguno de los audios grabados por el comisario jubilado José Manuel Villarejo.
En videoconferencia desde los juzgados de Andorra, Cierco ha calificado el mensaje de Barroso de “dantesco” y “película de terror”, y que lo que querían saber era si la BPA tenía cuentas de las familias Mas, Junqueras y Pujol. “Nos coaccionaron, pero la Banca Privada de Andorra no dio los datos de las cuentas de la familia Pujol”, ha contestado a las preguntas del abogado Cristóbal Martell, de la defensa de los Pujol Ferrusola, en referencia al pantallazo que publicó El Mundo, el 7 de julio de 2014.
No obstante, a preguntas del penalista Pau Ferrer —también abogado de los Pujol—, Higini Cierco ha admitido que “por recomendación de su abogado", en marzo de 2017 aportaron a la Fiscalía Anticorrupción una documentación que habían recibido en su buzón y que era de supuestas cuentas de los Pujol en la Banca Reig —donde las tenían inicialmente—, de hacía unos 25 años, que "no tenían valor", según Cierco; y no consta su autenticidad. La familia Pujol abrió cuentas a la Banca Reig (Andbank) hacia el 1992 y, por desavenencias con la entidad, el 2010 trasladaron el dinero a la BPA, hasta que el 2014, al ser descubiertos, lo legalizaron ante Hacienda y la mayoría de los siete hermanos y la madre enviaron el dinero a Banco Madrid.
“Amedrentar” a los trabajadores
Por su parte, el fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo ha preguntado a Higini Cierco si la BPA, cuando fue coaccionada por la plicia del PP, “ya era investigada por diversos casos de blanqueo de capitales, y después condenada”. Cierco le ha contestado que ciertamente hay una primera condena no firme, pero que se enmarca en este ambiente de “amedrentar a los trabajadores" de la entidad, que se hizo en la operación Cataluya. Ha añadido que en los procesos en el Estado español con Banco Madrid, no ha habido ninguna condena.
Cierco también ha asegurado que Barroso les amenazó con usar el Sepblac (servicio contra el blanqueo), que “ en ese momento examinaba el Banco Madrid, pero lo estaban acabando sin ningún problema”, y “los americanos”, refiriéndose al FinCEN, el tesoro norteamericano que emitió una nota que provocó la intervención de la BPA, y que después la retiró del sistema. Higini Cierco y Joan Pau Miquel presentaron una querella en 2016 en Andorra contra el expresidente Mariano Rajoy y su equipo, con el refuerzo de la acusación popular del Institut de Drets Humans d'Andorra (IDHA) y la entidad catalana Drets.
