La asociación Amnistia i Llibertat se adapta a las restricciones perimetrales de la Covid y ha habilitado una cincuentena de puntos para poder firmar a favor de la liberación de los presos políticos catalanes. El objetivo es: "Facilitar las firmas teniendo en cuenta la situación de emergencia sanitaria actual. Este listado irá creciendo, incorporando nuevos puntos con el fin de tener más representación territorial".

La recogida de firmas se hace por todos los Països Catalans. A modo de ejemplo, en las Illes Balears hay uno en Maó y otro en Ciutadella; también en el País Valencià en Burjassot, València, Alacant, Alcoi, Pedreguer, Gandia, Elx o Crevillent, entre otros. Amnistía y Libertad ha habilitado un mapa interactivo para geolocalizar los espacios y también abre la puerta a todos los municipios interesados en sumarse a esta iniciativa a través del correo info@amnistiallibertat.cat.

Desde este colectivo piden a la justicia española que liberen a los presos políticos del procés y también la retirada de todos los cargos y la persecución a los que se exiliaron en el extranjero después del 1 de octubre del 2017: "La amnistía tiene que comportar necesariamente el fin de la causa general contra el independentismo, y eso implica no sólo la puesta en libertad de todas las presas y presos políticos y el retorno en libertad de las exiliadas y exiliados, sino también la anulación de sus causas, las que se están produciendo en estos momentos, las que puedan venir en un futuro y, por lo tanto, el fin de la persecución al movimiento independentista".

Todo parado en la justicia

En paralelo, las famosas reformas de los delitos, como el de sedición, continúan totalmente paradas. En el plan legislativo del Gobierno, aprobado después de la primera ola, aparecía: aprobar la reforma de los delitos de rebelión y sedición antes de que acabe el año.

En las últimas semanas, sin embargo, este compromiso se ha ido enfriando y diluyendo cada vez más hasta el punto de que ahora el ministro de Justicia dice que no tiene "ninguna fecha exacta" para la aprobación de la reforma del Código Penal en Consejo de Ministros, de donde pasaría a su debate parlamentario. Tampoco ha querido pronunciarse sobre los posibles indultos a los presos políticos hasta que no tengan los informes encima de la mesa del Consejo de Ministros.