Hay guerras que se libran con armas, otras con acusaciones, titulares y estrategias electorales. Y este viernes, 9 de octubre, las hay de todo tipo en las portadas. La guerra sucia, con las presuntas cloacas del PSOE volviendo a escena; la guerra política, cada vez más descarnada, entre la derecha y la izquierda para capitalizar o neutralizar el impacto de la muerte de Maricarmen Abascal; y la guerra de verdad, la que sigue matando civiles en Ucrania, donde Rusia ha vuelto a mostrar su cara más cruel. Todo ello, a solo 51 días de las elecciones españolas del 29 de noviembre, en una precampaña en la que parece que cualquier noticia acaba convertida en munición electoral. Curiosamente, hay otra guerra, la que se vive en las calles de Francia, con las protestas contra Emmanuel Macron, que apenas encuentra espacio en el quiosco. Y, en Catalunya, ERC también tiene abierta su particular batalla interna: ¿qué hará Gabriel Rufián?
La muerte de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada del piso de Madrid donde había vivido durante siete décadas, sigue condicionando la actualidad política y periodística. La Vanguardia lo resume con un titular que parece más una advertencia que una constatación: "El áspero duelo por Maricarmen augura una campaña electoral ruda". El diario pone el foco en el rechazo del PP de Madrid y del Senado a sumarse al homenaje impulsado por la izquierda y en las acusaciones de Alberto Núñez Feijóo contra Pedro Sánchez por la supuesta "manipulación emocional" de la muerte de la octogenaria. Es una fotografía bastante elocuente del ambiente político: incluso un gesto de condolencia se ha convertido en motivo de enfrentamiento.
El País también sitúa a Maricarmen en el centro de su portada, aunque comparte protagonismo con una encuesta electoral. "Maricarmen monopoliza la precampaña", titula bajo una gran fotografía de la manifestación multitudinaria que recorrió Madrid en memoria de la mujer, con miles de personas llevando velas. El contraste entre esta imagen de duelo colectivo y la confrontación de los partidos es difícil de ignorar. El diario explica cómo la izquierda carga contra los fondos buitre mientras la derecha acusa al gobierno español de instrumentalizar la figura de Maricarmen, convertida en icono de la lucha por la vivienda digna que monopoliza la izquierda. La tragedia personal de una mujer anónima se ha convertido en uno de los grandes ejes de la batalla por el relato electoral.
Pero si alguien ha decidido entrar de lleno en esta batalla es el ABC, que dedica una parte destacada de la portada a un titular que no deja mucho margen para la interpretación: "La izquierda amenaza con calentar la calle con la excusa de Maricarmen". El diario conservador presenta las movilizaciones contra los desahucios como una estrategia política de la izquierda y acusa al PSOE de aprovechar el silencio impuesto por la muerte de la mujer desahuciada para convertirla en símbolo electoral. La palabra "excusa" es especialmente reveladora del marco que propone el rotativo: aquello que para unos es indignación ciudadana, para otros es una operación de movilización electoral. La Razón añade otra derivada: "El PSOE pugna con la izquierda por incluir en las listas a indignados de Sol". La disputa ya no sería solo entre bloques ideológicos, sino también dentro del espacio progresista, para ver quién representa mejor la protesta.
El Ara opta por un diagnóstico más general: "La precampaña se tensa por la muerte de Maricarmen Abascal". Y El Periódico y El Punt Avui también recogen, con un protagonismo menor, las consecuencias políticas de la muerte. Este último, bajo el epígrafe "El tiempo de los buitres", habla de una precampaña ensuciada. Una expresión que juega inevitablemente con los fondos buitre contra los que protestan los manifestantes, pero que también invita a reflexionar sobre la manera como los partidos están gestionando electoralmente una tragedia humana.
Las cloacas vuelven a abrirse
Y si la guerra política por Maricarmen no fuera suficiente, las presuntas cloacas del PSOE reaparecen con fuerza en las portadas de la derecha madrileña. El ABC le dedica su gran titular: "Biedma ratifica al juez que las cloacas del PSOE fueron a buscar a sus hijas". La jueza Beatriz Biedma, según el rotativo, ha relatado a la Audiencia Nacional presuntos seguimientos en la escuela, grabaciones y contactos de la trama con narcotraficantes durante la instrucción del caso de David Sánchez, hermano del presidente español. La fotografía de la magistrada llegando a declarar ocupa buena parte de la primera página.
La Razón también lleva a la jueza a portada, pero introduce otro elemento: "Biedma deja a un exjuez de las cloacas a un paso de la imputación". El Mundo, por su parte, habla de "La doble vía contra Biedma: del clan de los Rochos al 'club urbano'". Son tres enfoques sobre las presuntas presiones a una magistrada que vuelven a situar el entorno del PSOE bajo sospecha. Conviene, eso sí, distinguir las denuncias y los indicios que se investigan de los hechos judicialmente acreditados. La batalla mediática ya está servida, pero la judicial todavía tiene que determinar responsabilidades.
Sánchez, las pensiones y unas urnas cada vez más presentes
Mientras las portadas se llenan de acusaciones cruzadas, El Mundo pone el foco en otra cuestión de gran trascendencia electoral: "Sánchez anunciará el aumento de las pensiones dos días antes del 29N". Según explica el diario, el calendario previsto de publicación del IPC permitirá conocer la revalorización de las pensiones prácticamente a las puertas de las urnas, con una subida estimada alrededor del 3,5% que afectaría a 9,5 millones de pensionistas. El rotativo lo presenta como una oportunidad electoral para el Gobierno español. Una cosa es el calendario estadístico y otra, naturalmente, el uso político que se pueda hacer de él.
El País pone las cifras de la carrera electoral con una encuesta flash de 40dB que sitúa al PP y Vox con una amplia mayoría absoluta de cerca de 200 escaños. El titular, "El PP y Vox parten con una ventaja clara en la carrera del 29N", contrasta con otro dato del mismo sondeo: el PSOE podría perder hasta nueve diputados respecto de 2023, pero conservaría una base electoral considerable. Es una fotografía demoscópica, no un resultado, cuando todavía queda más de un mes y medio de campaña. Y la batalla por el voto, como demuestran las otras portadas, se libra en muchos frentes simultáneos.
La guerra que deja muertos de verdad
Hay, sin embargo, una guerra que no se dirime con titulares ni encuestas. Las imágenes que publican La Vanguardia, El Periódico y el Ara muestran las consecuencias de los nuevos bombardeos rusos contra la población civil ucraniana, con autobuses destruidos, edificios arrasados y equipos de emergencia trabajando entre los escombros. La Vanguardia es contundente: "Putin se ensaña con los civiles ucranianos". El Ara informa de que "Rusia bombardea dos autocares de civiles en Kramatorsk", mientras El Periódico titula "Golpe a la resistencia" sobre una fotografía de la destrucción provocada por los ataques que han dejado un balance escalofriante: decenas de muertos (más de una treintena) y heridos en una nueva oleada de ataques contra ciudades ucranianas. La dimensión humana de esta guerra, que hace años que se alarga, emerge con toda su crudeza en unas fotografías que casi no necesitan explicaciones. Y el contraste con el resto del quiosco es inevitable: mientras en Madrid los partidos se disputan el relato sobre una muerte, en Ucrania la población civil sigue muriendo bajo las bombas.
En cambio, la convulsión social en Francia pasa prácticamente desapercibida. Solo La Razón reserva un espacio a las protestas estudiantiles contra Emmanuel Macron, con el titular "Los estudiantes reclaman 10.000 millones a Macron" y una fotografía de los manifestantes. El diario también informa de 6.000 detenidos en dos semanas de movilizaciones. Una crisis social y política de primera magnitud en el país vecino que queda relegada a un rincón del quiosco, eclipsada por la precampaña española y la guerra de Ucrania.
Rufián, el otro frente abierto en Catalunya
Y todavía queda otra batalla, esta vez dentro de Esquerra Republicana. La incertidumbre sobre si Gabriel Rufián volverá a encabezar la candidatura de ERC en el Congreso de los Diputados está presente en casi todas las portadas catalanas e incluso en El País. La Vanguardia explica que "ERC estudia un plan B por si Rufián decide renunciar a ser el candidato republicano", con Jordi Albert como posible alternativa. El Periódico señala que "ERC postula a Jordi Albert como candidato mientras Rufián no se decide", y el Ara recoge que el partido "negocia con Rufián mientras prepara una alternativa". La situación refleja las tensiones internas de los republicanos a las puertas de unas elecciones generales decisivas. Rufián, una de las caras más conocidas de ERC en Madrid y una figura con proyección mediática propia, todavía no ha aclarado su futuro. Y el partido, que no puede permitirse llegar al inicio de la campaña sin candidato, estudia alternativas. Otra guerra, esta de puertas adentro, que también puede tener consecuencias electorales.







