Kyiv vuelve a vivir bajo las bombas mientras Rusia prepara una nueva ofensiva de invierno

En Kyiv, la guerra vuelve a entrar en los edificios. La noche del miércoles, mientras los equipos de emergencias todavía trabajaban entre las ruinas de los ataques de las horas anteriores, un nuevo dron ruso impactó contra la décima planta de un edificio residencial de doce pisos en el distrito de Darnytskyi. Un nuevo ataque que deja más muertos y heridos en la capital. Lo explicaba The Kyiv Independent, que describió los ataques como una nueva incursión sobre la capital después de una de las noches más mortíferas de las últimas semanas. Kramatorsk sufrió otro ataque este jueves. Más civiles muertos. Unos ataques que llegan después del bombardeo masivo del 7 de octubre, cuando Rusia lanzó misiles y drones contra Kyiv y una docena de regiones ucranianas. En Pryluky, en el norte del país, un misil impactó contra un edificio residencial de cinco plantas. El balance ha ido aumentando durante las tareas de rescate y este jueves la Associated Press situaba en 22 los muertos, cinco de ellos niños, y en 54 los heridos.

Rusia intensifica los ataques antes del invierno

La capital ucraniana no se escapa tampoco de los ataques y las amenazas. Bombardeos también provocaron muertos, incendios y cortes de electricidad. Ukrainska Pravda informó de que varios distritos de la capital quedaron sometidos a restricciones de emergencia del suministro eléctrico y que el transporte público también se vio afectado. Este jueves, el medio ucraniano volvía a informar de nuevos cortes de emergencia

No se trata, sin embargo, de una sucesión de ataques aislados. A medida que se acerca el invierno, Rusia vuelve a concentrar sus esfuerzos en la infraestructura energética. Ukrainska Pravda, citando fuentes de Ekonomichna Pravda, señala que la campaña rusa contra el sistema energético ucraniano ha comenzado este año antes que el invierno pasado, con centrales térmicas, instalaciones hidroeléctricas y redes de transmisión entre los principales objetivos.

La preocupación no es nueva. Un informe de la ONU sobre el invierno pasado documentó al menos 423 ataques contra instalaciones de generación, transmisión y distribución eléctrica entre octubre de 2025 y marzo de 2026, además de 74 ataques contra centrales de calefacción y otras infraestructuras térmicas. Los cortes prolongados afectaron a viviendas, hospitales, escuelas y otros servicios esenciales.

Las alarmas aéreas no paran

Ahora Kyiv se prepara para repetir aquel escenario. Le Monde describe una capital donde las alarmas aéreas, los drones y los ataques contra infraestructuras han empezado a alterar de manera más profunda la vida cotidiana: puentes dañados, transporte interrumpido, escuelas afectadas y habitantes que se plantean marcharse temporalmente de la ciudad ante la perspectiva de un invierno más duro.

El cambio también es visible en la manera como Rusia está conduciendo su campaña aérea. Moscú utiliza cada vez más drones de propulsión a reacción, más rápidos y difíciles de interceptar, mientras Ucrania sufre una escasez de sistemas de defensa antiaérea, especialmente de misiles Patriot. El objetivo, según las autoridades ucranianas y varios analistas, es someter las ciudades a una presión continuada y desgastar las defensas antes del invierno.

Los planes de Putin

El presidente Volodímir Zelenski asegura que la inteligencia ucraniana ha detectado instrucciones de Putin para ampliar los objetivos de los ataques a infraestructuras, carreteras, escuelas y hospitales, con la intención de presionar a la población para que abandone las grandes ciudades. Es una acusación que procede de Kyiv y que no ha sido corroborada de manera independiente, pero encaja con la intensificación de los ataques contra infraestructuras civiles observada durante las últimas semanas.

Rusia, al mismo tiempo, continúa buscando recursos humanos y militares fuera de sus fronteras. Corea del Norte se ha convertido en un socio cada vez más importante para Moscú. Ucrania acusa a Pyongyang de haber proporcionado munición y misiles a Rusia y Zelenski ha advertido que Moscú prepara la incorporación de nuevos soldados norcoreanos. A principios de octubre, el presidente ucraniano aseguró también que Rusia está compartiendo con Corea del Norte tecnología para fabricar los nuevos drones de propulsión de reacción.

Nuevo paquete de ayuda a Ucrania

La dimensión internacional de la guerra también llega a Europa. Alemania ha anunciado un nuevo paquete de ayuda para Ucrania superior a los 1.300 millones de euros, mientras la Unión Europea ha aprobado nuevos recursos para drones y misiles. Al mismo tiempo, la UE continúa ampliando las sanciones contra Rusia y sus proveedores militares.

Y, en paralelo, Washington y Moscú exploran otro tipo de relación: Reuters ha informado esta semana de que funcionarios estadounidenses y rusos han estudiado posibles negocios vinculados a los gasoductos Nord Stream y al retorno del gas ruso al mercado europeo. No hay ningún acuerdo para reactivarlos y Alemania y otros países europeos se oponen, pero la posibilidad ya forma parte de las conversaciones entre las dos potencias.