Guerra abierta en Sumar por una denuncia contra la sucesora de Yolanda Díaz, la coordinadora general Lara Hernández. El conflicto público ha estallado a raíz de la dimisión de la secretaria de Organización de la formación, Laura Moreno, la cual este martes por la mañana se justificaba por "motivos personales" pero por la noche trascendió una carta en la que Moreno denuncia "injusticias y faltas de respeto" de la dirección, así como una investigación interna contra Hernández por presunto trato vejatorio a cinco trabajadores. En cambio, desde el sector vinculado a la coordinadora han negado cualquier comportamiento inadecuado o de acoso contra trabajadores del partido, y han enmarcado las acusaciones en una campaña de desprestigio justo a las puertas de una asamblea general —posiblemente el 11 de julio—.
En la carta, Moreno habla de "injusticias" y "falta de respeto" por parte de la dirección del partido "contra su gente, sus militantes y su organización", y asegura que ella ha sido una de las personas afectadas. "Fui apartada progresivamente de mis responsabilidades y aislada de las estructuras de Movimiento Sumar por cumplir con lo que yo creía que eran nuestros compromisos", relata. Así, dispara contra Hernández y enumera desavenencias entre ambas, como durante la constitución del partido en el País Valencià, la discusión sobre los representantes que debían reunirse con EH Bildu en Bilbao o los procesos previos para establecer alianzas electorales en Andalucía o Castilla y León. En todos los casos se impuso el criterio de la coordinadora, también cuando detuvo las asambleas constituyentes territoriales pendientes de reacción o con la decisión de no elegir un nuevo coordinador estatal después de la renuncia de Carlos Martín, con quien compartía liderazgo.
Acusaciones de fraude en el País Valencià
La hasta ahora secretaria de Organización lamenta que fue excluida "sin aviso previo" del espacio de coordinación estatal con los partidos que forman parte de Sumar, pero lo más destacado es que revela una investigación interna interpuesta por seis dirigentes institucionales y orgánicos "que pudieron observar comportamientos preocupantes de la coordinadora hacia algunos trabajadores". "He sufrido un deterioro en mi salud mental por defender un proyecto que, tal vez por encima de mí, casi nadie se creía. Y no soy la única", afirma. Además, en clave catalana, Moreno lanza duras acusaciones cuando dice que hubo "fraude" en el proceso para elegir la dirección en el País Valencià. Así pues, cree que se han incumplido los objetivos del modelo organizativo que se aprobaron en la asamblea del año pasado y admite que no habría asumido el cargo si hubiera conocido antes esta deriva. "Estamos naciendo. Lo que ha pasado es intolerable y no puede volver a pasar, pero no tiene por qué ser una sentencia de muerte", avisa.
La dimisión de Moreno es la última de un goteo de renuncias entre los dirigentes de Sumar, como la misma Díaz, el mencionado Martín, el exportavoz parlamentario Íñigo Errejón, la eurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop, el exsecretario de Comunicación David Comas —también conocida esta semana— y la escritora Elizabeth Duval. Precisamente, Duval ha acusado ahora a Hernández de vulnerar los estatutos durante meses y ha dicho que debería dimitir, así como renunciar a la asamblea después de la investigación abierta y la acusación de fraude.
Por ser más concreta: Lara Hernández, que lleva meses vulnerando los estatutos, con una investigación abierta por acoso laboral, acusada de fraude en primarias internas por su propia exsecretaria de Organización, debería dimitir y no presentarse a la siguiente Asamblea de Sumar. https://t.co/B5KeM2NvAm
— Elizabeth Duval ☀️ (@_elizabethduval) June 9, 2026
En este contexto, fuentes del entorno de Hernández han subrayado que sufre una "operación política" para desprestigiarla como dirigente, y concretamente acusan a un sector crítico que quiere eliminar los restos del yolandismo. En cuanto a la denuncia, afirman que la coordinadora ha aportado información que demuestra no haber cometido ningún trato vejatorio contra trabajadores e, incluso, estudia una respuesta legal por el daño moral que ha sufrido. Del mismo modo, rechazan cualquier tipo de fraude en el País Valencià, y argumentan que solo hubo una corrección del censo, reduciendo las acusaciones de Moreno a simples discrepancias políticas.
Las denuncias ponen de manifiesto una fractura intensa entre dos sectores de la formación que pugnan por comandar el partido ante la asamblea, a pesar de que el ministro Pablo Bustinduy ha negado cualquier guerra interna. Si uno de los sectores es el de Hernández, el otro sería el de la portavoz parlamentaria en el Congreso, Verónica Martínez Barbero. La misma Martínez Barbero no ha descartado esta opción, comentando este martes que la decisión se debe adoptar de manera colectiva y que estará a disposición de lo que decida el partido. En todo caso, el grupo coordinador de Sumar abordará el jueves una propuesta de reglamento para la próxima asamblea, con el 11 de julio sobre la mesa. En la asamblea se deben renovar los cargos directivos y la hoja de ruta post-Díaz, así como revalidar la alianza electoral con los Comuns, Izquierda Unida y Más Madrid.
