El Govern cierra la jornada de este miércoles con la aprobación de los dos decretos ley que llevaba al pleno del Parlament, pero lo hace por los pelos. Después de que el ejecutivo se haya visto forzado a tramitar como proyecto de ley la prórroga de los presupuestos de 2022, el decreto ley que incorpora un nuevo tramo en el impuesto sobre el patrimonio para poder homologarlo al tramo superior del impuesto temporal —tendrá una duración de dos años— de solidaridad de las grandes fortunas y conseguir que la recaudación que se genere la ingrese directamente la Agencia Tributaria de Catalunya ha prosperado, aunque la votación no ha estado exenta de aritméticas ajustadas —en un clima de unas negociaciones estancadas por las cuentas de 2023—. Ha habido más abstenciones que votos favorables. Este decreto ley ha salido adelante con 49 votos a favor (ERC, CUP y En Comú Podem), 57 abstenciones (PSC y Junts) y 16 en contra (Vox, Ciutadans y PP).
La consellera de Economia i Hisenda, Natàlia Mas, ha defendido la creación de este nuevo tipo en los tramos del impuesto sobre el patrimonio —que se aplicará a partir de los 20 millones de euros y que la base que se aplicará es del 3,48%— porque se busca "que los ingresos derivados del mayor esfuerzo fiscal de los contribuyentes catalanes que supone la creación del tributo de solidaridad de las grandes fortunas permanezcan en Catalunya". En su intervención, Mas ha señalado que se generará una recaudación adicional de 12 millones de euros y pedía el apoyo de los grupos parlamentarios porque, "si no hacemos nada, estos 12 millones irán directos al Estado". La titular de Economia ha añadido que la vigencia de esta modificación es temporal y, por lo tanto, se mantendrá hasta que se aplique el impuesto a las grandes fortunas del Estado. "No aumentemos la presión fiscal. Los contribuyentes tendrán que pagar independientemente de lo que votemos hoy, es mejor que los recursos se queden en el país y reviertan en el territorio, es una cuestión de 'caixa o faixa'", ha destacado.
El PSC y Junts per Catalunya se abstienen
Los socialistas, que se han abstenido, han manifestado que comparten "los objetivos" del decreto ley, pero han querido dar un toque de atención al Govern no votando favorablemente porque "no es un buen camino gobernar por decreto". "Nosotros no seremos partícipes del 'no tendrás más remedio que aprobar los decretos ley que traiga el Govern' porque tengan una falta de capacidad de negociación. Gobernar por decreto no es responsable y es extremadamente arriesgado", han avisado desde el PSC. En el caso de Junts, que también ha optado por la abstención, Joan Canadell ha advertido al ejecutivo que "no estamos para seguir incrementando impuestos" y ha criticado que, con el decreto ley, se armonice "al alza", pero "no se haya aprovechado la ocasión para ajustar la injusticia que sufrimos y hacerlo a la baja".
La CUP y En Comú Podem han votado favorablemente al decreto ley. Eulàlia Reguant, portavoz de los cupaires, ha señalado que "bajar impuestos no es redistributivo y fomenta la exclusión y la acumulación" y por eso avalan el nuevo tramo del impuesto sobre el patrimonio; mientras que Joan Carles Gallego, de los comuns, ha querido subrayar la importancia de que Catalunya se acerque "a la presión fiscal media de la Unión Europea" a fin de que también se haga "el gasto social" de la media europea. El pleno también ha votado si este decreto se tenía que tramitar como proyecto de ley, pero en este caso no ha sido así —como el de la prórroga presupuestaria— porque solo ha votado a favor la CUP y Vox (17), mientras que Junts y el PP se han abstenido (28) y ERC, PSC, En Comú Podem y Ciudadanos han votado en contra (77).