El Govern ha anunciado este viernes la fecha -1 de octubre- y la pregunta - "¿Quiere que Catalunya sea un Estado independiente en forma de República?"- del referéndum. Sin embargo, todavía no se ha firmado ninguna convocatoria ni texto oficial. Según han informado a la ACN, el Ejecutivo de Carles Puigdemont esperará a hacer los trámites formales hasta finales de agosto o principios de septiembre, para intentar burlar así la reacción del Estado y el bloqueo de los planes de la Generalitat.

Así, tanto la convocatoria oficial del referéndum como la tramitación y aprobación de la ley de desconexión en el marco de una nueva legalidad catalana no se harán hasta después de las vacaciones de este verano. Mientras, el Govern irá dando salida a trámites administrativos y elementos menores pero necesarios para completar el calendario, como la reforma del reglamento, que además servirán para dejar claro que el referéndum está preparado.

Más allá de la ley de desconexión, en el Parlament están ya en su tramo final el Código Tributario, que tiene que dar cobertura a la Agencia Tributaria de Catalunya, y la ley de Seguridad Social, consideradas las dos normas que apuntalarían el nuevo Estado una vez gestionada la transición de la autonomía a la república. Estos dos textos legales, sí que se debatirán antes del verano en el Parlament, dado que suponen un marco general más amplio y no implican tanta complejidad política.

Queda pendiente de saber, también, si finalmente el referéndum tendrá el amparo legal en una ley propia, como piden algunos sectores del soberanismo, o si estará incluida en la de desconexión como estaba previsto hasta hace poco. De la misma manera, hay dudas sobre cuál también será el diseño de la administración electoral y los órganos de control que tendrán que garantizar el buen funcionamiento del proceso de votación.

Con respecto a las urnas y las papeletas, actualmente el Departament de Governació ya tiene los trámites listos para homologar las empresas que tendrían que proveer al Govern de estos elementos de cara al referéndum. El censo y garantizar la participación normalizada de todos los catalanes es otro de los elementos sobre los que todavía hay muchas dudas, y que el Govern tendrá que ir explicando en las semanas siguientes.

Queda también pendiente de definir cómo será la campaña previa al referéndum y qué reglas se estipularán. Si se atiende a lo que siempre ha dicho el Govern, la estructura tendría que ser lo más parecida posible a la de otros procesos electorales. También falta por revelar cuál será el papel del Govern en este punto y si desde la Generalitat se impulsarán campañas de fomento de la participación o informativas.