El Govern asegura que desde el mes de marzo está investigando qué ha pasado con las pruebas PISA, pero que todavía no puede explicar qué ha provocado el incidente que ha invalidado parte de la muestra de alumnos catalanes y ha dejado Catalunya fuera del análisis de la OCDE. No obstante, a pesar de desconocer el resultado, la portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneques, ha cerrado filas con la consellera de Educació, Esther Niubó, ha insistido en que el president, Salvador Illa, mantiene la confianza en ella y que el Govern es "colegiado y todos sus miembros se hacen corresponsables de las actuaciones".
Lo que sí ha dejado claro Paneque, recogiendo la afirmación que también hizo ayer Niubó en la comparecencia en el Parlament, es que "se asumirán las responsabilidades que sean necesarias y a quien correspondan". "Hay desde direcciones de centros, personal del propio departamento,... Se debe determinar exactamente esta validación de este porcentaje excluido qué cadena de actuación tuvo", ha añadido la portavoz, que ha insistido igualmente en que el objetivo es que no se vuelva a repetir este error.
Cadena de actores
Paneque ha explicado que, una vez se detectaron los problemas en la elaboración de los informes en el mes de marzo, se inició un expediente de seguimiento y el Govern decidió no informar sobre esta situación porque "no pareció prudente dar la información sin tener mínimas evidencias de qué había pasado". Ha insistido en que, de momento, "todavía no hay una determinación clara en esta cadena de actores, cuál ha sido la contribución de cada uno o solo de uno de ellos".
La portavoz no ha querido concretar en qué nivel sitúa el departamento la asunción de responsabilidades y se ha remitido al cierre del expediente. Precisamente, el año pasado se destituyó al subdirector de Plantillas a raíz del caos que se produjo en la adjudicación incorrecta de plazas de personal interino, que afectó a miles de profesionales.
Confianza y acompañamiento del Govern
Lo que ha dejado claro Paneque, en todo momento es que Niubó tiene la confianza y el acompañamiento de todo el ejecutivo y del president Illa, y ha insistido en defender las políticas que la consellera lleva a cabo en su departamento. "El gobierno es colegiado y las políticas son compartidas más allá de que las lidere un departamento u otro", ha remachado la portavoz, que ha insistido en que los problemas que sufre la conselleria de Educació se arrastran "desde hace años" y no se podrán resolver de un día para otro.
Ante las peticiones de dimisión de Niubó formuladas por la oposición, la consellera ha ironizado que "si fuera por los grupos parlamentarios, medio gobierno estaría cambiado" y ha reprochado que el ejecutivo lo que esperaría de la oposición son propuestas.