El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido este lunes que "no se trata de colgar el sambenito a nadie" por los errores detectados en el informe PISA 2025, sino de aclarar los hechos para "evitar que vuelva a pasar". Illa, en una atención a los medios en el Templo de la Literatura de Hanói (Vietnam), ha reiterado su apoyo a la consellera de Educació, Esther Niubó, que este mismo lunes comparecerá en el Parlament para dar cuenta del fiasco de las pruebas.
Es la segunda vez que el presidente catalán sale en defensa de la titular de Educación después de que se hicieran públicas, el pasado viernes, las graves irregularidades detectadas en las pruebas PISA de 2025. Estas irregularidades, según fuentes consultadas por ElNacional.cat, no se deben a problemas "técnicos" sino a una cadena de errores provocados por la mala praxis del Departament. Los errores estarían, en primer lugar, por no haber revisado correctamente la lista de centros propuesta por la OCDE para las pruebas, lo que provocó que los centros de alta complejidad estuvieran sobrerrepresentados. Igualmente, no se habría comprobado, una vez hechas las pruebas, que se cumplía con los requisitos de número de alumnos participantes. Hicieron las pruebas menos alumnos de los exigidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Las mismas fuentes han asegurado a este diario que el Departament de Educación ya sabía, en el mes de marzo, que las pruebas PISA habían sido un fiasco, pero no lo ha notificado hasta ahora, en julio, cuando el curso ya ha terminado. El final del curso escolar ha estado marcado por las huelgas y las negociaciones con los sindicatos.
Junts pedirá "responsabilidades políticas"
El Departamento ha recibido una avalancha de críticas al saberse las irregularidades detectadas que hace que los resultados de las pruebas PISA 2025 no tendrán validez comparativamente con los de otras comunidades ni con los de anteriores ediciones catalanas. Todo porque un 23,2% de alumnos seleccionados para estas evaluaciones quedó exento de hacer la prueba, muy por encima del máximo del 5% recomendado por la OCDE. Junts per Catalunya pedirá este lunes "responsabilidades políticas" a la consellera de Educació, Esther Niubó, por unos hechos que consideran un "escándalo mayúsculo". Según Junts, Niubó "no podrá venir al Parlament a hablar de una simple incidencia técnica, ni a trasladar la culpa a los centros", ni tampoco podrá "ocultar por qué el Govern no lo ha comunicado hasta julio, teniendo en cuenta que ya estaba alertado desde marzo".
Desde la Associació de Directius de l'Educació Pública de Catalunya (AXIA) se ha advertido que el error detectado en las pruebas PISA 2025 tendrá una consecuencia "devastadora". "Hay errores administrativos. Hay errores técnicos. Y luego hay errores que comprometen la credibilidad de una institución y dejan a un país sin una de las herramientas básicas para entender la realidad", sostienen desde AXIA. La organización ha asegurado que no se les había comentado nada sobre esta cuestión en las juntas de direcciones y que se han enterado por la prensa. Igualmente, han lamentado que las direcciones han sido "señaladas como responsables de un problema que va mucho más allá de su ámbito de actuación". "¿Alguien se cree que 51 centros se han equivocado a la vez?", se preguntan. En el comunicado, han pedido que se asuman responsabilidades y una "rendición de cuentas" para "preservar la credibilidad de las instituciones".