En medio de la pugna que mantiene contra los "tecnooligarques", el Gobierno pedirá a la fiscalía que investigue a X, Meta y TikTok "por los delitos que podría estar cometiendo por la creación y difusión de pornografía infantil mediante inteligencia artificial (IA)". El Consejo de Ministros lo aprobará en la reunión de este martes, según ha informado el presidente Pedro Sánchez a través de un tuit en la red social X. Sánchez ha asegurado que estas plataformas están "atentando contra la salud mental, la dignidad y los derechos" de los niños y jóvenes. A lo que ha añadido que el Estado no lo puede permitir y ha reivindicado que "la impunidad de los gigantes se tiene que acabar".
Pedro Sánchez anunció también hace dos semanas que el Gobierno quiere prohibir el acceso a las redes sociales a menores de dieciséis años. En un acto en Dubái, Sánchez intensificó su cruzada contra lo que él llama la “tecnocracia”, y ha anunciado un paquete de medidas para regularizar el uso de las redes sociales en España y castigar las irregularidades que se cometen con el consentimiento de sus propietarios. En un discurso pronunciado en el World Governments Summit, Sánchez ha anunciado una serie de medidas que incluyen acabar con la "impunidad" de los directivos de estas redes sociales para que sean penalmente responsables de las infracciones que se cometan en sus plataformas, así como tipificar como delito la manipulación de los algoritmos que amplifiquen contenido ilegal.
Hoy, el Consejo de Ministros invocará el artículo 8 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal para pedirle que investigue los delitos que X, Meta y TikTok podrían estar cometiendo por la creación y difusión de pornografía infantil mediante sus IA.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 17, 2026
Estas plataformas están…
El presidente del Gobierno también ha propuesto la creación de un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una "Huella de Odio y Polarización", así como abordar con la Fiscalía las vías para investigar las posibles infracciones legales de Grok, TikTok e Instagram relativas a las posibles infracciones relativas a la generación con inteligencia artificial y difusión de contenido sexual de menores.
La semana pasada, la Fiscalía General del Estado recibió una denuncia del Ministerio de Juventud para que investigue a Grok, la inteligencia artificial de X (antes Twitter), por presunta difusión de material de violencia sexual contra la infancia y posibles representaciones de pedofilia contra menores. Grok habría generado, a petición de usuarios, contenido sexual con niñas y niños, una práctica que "puede suponer un delito de pornografía infantil" y que "vulnera gravemente la dignidad, la intimidad y los derechos fundamentales de la infancia", según ha apuntado el Gobierno. La denuncia viene después de que varios usuarios denunciaran que algunos suscriptores de X Premium utilizan esta IA para generar imágenes no consensuadas de personas en bikini o ropa interior.
En plena guerra contra los "tecnooligarcas"
Todo ello, se produce en medio de la pugna que Sánchez mantiene con el propietario de la red social X, Elon Musk, y erigiéndose en valedor de la socialdemocracia europea ante la oleada derechista global que encarna Donald Trump y los "tecnooligarcas" afines. Musk ha criticado políticas de Sánchez como las regulaciones de las redes y la regularización de miles de inmigrantes, a lo que el presidente español le respondió con ironía que "Marte puede esperar; la humanidad, no". El magnate sudafricano, dueño también de SpaceX y de Tesla, lo ha tildado de "tirano y traidor en el pueblo de España", "fascista" y ha llegado a insultar diciéndole “Dirty Sánchez”. El líder socialista también tiene en contra el fundador de Telegram, Pável Dúrov, que acusa Sánchez de proponer iniciativas "peligrosas" que supongan una amenaza a la libertad a Internet. "Deja que los tecnooligarcas ladren, Sancho, es señal que cabalgamos", replicó Sánchez. El mandatario acusaba Musk y Dúrov de “mentir” y advertía que “los tecnooligarcas del algoritmo no doblarán la democracia y la mayoría social”.
España se suma a los diversos países que han puesto en marcha restricciones de edad en las redes sociales, en un contexto europeo regulatorio. Australia ha fijado el límite de acceso en los dieciséis años, Francia ha avanzado hacia el umbral de los 15 y Dinamarca ha presentado un plan en esta misma edad, mientras que Italia, Grecia, Irlanda, Portugal y Holanda estudian límites de edad más estrictos.