El Gobierno iniciará una ronda de contactos con los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados y diferentes agentes sociales para estudiar y elaborar la respuesta a las consecuencias económicas de la guerra en Irán. Así lo ha anunciado este martes la portavoz del ejecutivo de PSOE y Sumar, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Por otro lado, la Junta de Portavoces de la cámara baja ha acordado que el presidente Pedro Sánchez comparezca el día 25 de marzo para informar sobre su posición en el conflicto de Oriente Medio.
No es la primera vez que el Gobierno celebra una ronda de contactos con distintos grupos parlamentarios. Esta vez, sin embargo, Vox también estará invitado. Fuentes de la sala de máquinas de la Moncloa justifican el levantamiento del cordón sanitario señalando que se busca consensuar unas medidas para que después sean votadas en el Congreso con el máximo apoyo posible. Aseguran que el contacto entre el ejecutivo de Sánchez y la formación de extrema derecha es "habitual" en cuestiones del día a día parlamentario, pero aseguran que los ultras "no cogen nunca el teléfono".
Bolaños será el responsable de unas reuniones en las que se invitará a Vox
Quien comandará estas conversaciones con los grupos parlamentarios será el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. De cara a las reuniones con los agentes sociales, se encargarán miembros del ejecutivo de Pedro Sánchez del ramo correspondiente. Dado que el Gobierno quiere invitar a sindicatos y patronal, estas mismas fuentes dan por hecho que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también participará en las conversaciones.
Saiz ha explicado que el Gobierno "hace tiempo que trabaja en un plan de respuesta integral" a las consecuencias económicas de la guerra. Así, ha afirmado que en los próximos días habrá un "intercambio de ideas con grupos parlamentarios, sindicatos y patronal" para "dar una respuesta eficaz" que "proteja hogares, trabajadores y empresas".
Sánchez, en su comparecencia del miércoles 25 de marzo en el Congreso, informará sobre una posición que la semana pasada le provocó una crisis diplomática con los Estados Unidos, con un choque total con Donald Trump. La posición del presidente socialista es contraria a una agresión norteamericana e israelí que considera que viola el derecho internacional. Ante esto, Sánchez ha hecho uso del lema "No a la guerra" para marcar distancia con el imaginario de la guerra en Irak y la decisión tomada por José María Aznar de sumarse con el Reino Unido a la ofensiva estadounidense.