El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido este viernes comparecer ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre la posición de su ejecutivo ante la guerra en Oriente Medio y también sobre la última reunión del Consejo Europeo, según confirman a este periódico fuentes de la Moncloa. El socialista ha registrado esta solicitud poco después de que el PP exigiera su comparecencia en la cámara baja. La posición de Sánchez es, a grandes rasgos, diametralmente opuesta a la de José María Aznar en Irak: contrario a la guerra y al choque con los Estados Unidos, cosa que ya le ha provocado una crisis con Donald Trump.
Sánchez dará explicaciones a los grupos parlamentarios sobre la posición del Gobierno ante la ofensiva de Israel y los Estados Unidos en Irán, que ha desencadenado una ola de bombardeos en la región. El presidente del Gobierno ya expresó su rechazo a este nuevo conflicto en una declaración institucional este miércoles por la mañana. Resumió su posición con un "No a la guerra" para apelar al imaginario iraquí de la ciudadanía española; y para contraponer su posición a la del popular José María Aznar, que llevó a España a una guerra conjunta con los norteamericanos y los británicos sin tener el apoyo de la opinión pública. Así, el actual presidente español ha vetado a los Estados Unidos el uso de sus bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para esta operación. Sin embargo, sí que ha enviado una fragata a Chipre junto con efectivos franceses y griegos, a consecuencia del ataque con un dron que recibió en este país insular una base militar británica.
El posicionamiento de Sánchez ante la guerra en Oriente Medio ha situado al PP en una situación incómoda. Alberto Núñez Feijóo no entra al juego de Santiago Abascal (Vox) de tachar al presidente del Gobierno "el ayatolá de la Moncloa". Pero, a la vez, intenta criticar cualquier movimiento del jefe del ejecutivo de PSOE y Sumar. En un primer momento, abogaba por apoyar a Estados Unidos porque el objetivo a batir es un régimen criminal; y criticaba que Sánchez entonara el "No a la guerra" a la vez que enviaba una fragata a Chipre "para cumplir con los compromisos de la OTAN". Y ahora, además, a pesar de estar a favor, pide que el envío de este buque militar bautizado como Cristóbal Colón —el más poderoso de la armada española— se someta a votación en el Congreso.
En el Congreso de los Diputados se debe votar la entrada en guerra de España, pero no sus operaciones de defensa con otros socios, como es esta. Pero el PP hace ahora una lectura de la Ley de Defensa Nacional por la cual, según él, es necesaria autorización de la cámara baja porque se trata de una "zona de conflicto" y sus soldados se expondrán al riesgo de ser atacados en un área donde ya hay operaciones militares activas.
El Gobierno destaca que la misión de la fragata es de "socios europeos"
Paralelamente, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha resaltado este viernes que la fragata de la armada española enviada a Chipre ya estaba movilizada anteriormente en una misión comunitaria. Preguntado por si la decisión debería pasar por el Congreso, ha insistido en que es “una misión europea formada por socios europeos en apoyo a un país europeo”.