El nuevo presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, hace semanas viene desafiando el liderazgo del exsecretario general, Pedro Sánchez, y a pocos días de un comité federal trascendental para el futuro de la formación, lo ha vuelto a constatar. Fernández ha puesto negro sobre blanco durante la reunión del grupo socialista en el Senado en cuanto al dilema que enfrenta la organización. "O abstención o elecciones, es lo que hay y tenemos que discutir. Estamos en el territorio del mal menor. Abstenerse no es no dar apoyo y eso es una imagen muy predatoria de la política", ha dicho en una alusión velada para el "no es no" de Sánchez.
Ferraz ha hecho público tras la reunión con los diputados y senadores que el comité federal será este domingo 23 de octubre. La noticia no llega como una sorpresa, sino que ya se había especulado con la fecha porque el día 22, Fernández preside los premios Príncipe de Asturias en su comunidad autónoma, junto con el monarca Felipe VI. La ronda de consultas del Rey está previsto para el día 24 y 25 de octubre, y las Cortes se disuelven el día 31. En consecuencia, el PSOE se ha visto obligado a convocar esta reunión 'in extremis' ante el ajustado calendario electoral.
Durante la reunión, el presidente de la gestora ya ha advertido que la abstención sólo es posible en democracia "cuando no hay alternativa". Al mismo tiempo, ha hecho una estocada a Sánchez sobre la posibilidad de una alianza con Podemos y Ciudadanos –como quería el predecesor–. Ha dicho que era "incompatible y aquello que en política es imposible, es falso" y eso llevaría a la disyuntiva actual, que había sido tapada "con hoja de parra". Precisamente, con un tono de crítica ha ilustrado que no había sido posible abordar este debate antes. "Como si estuviera prohibido, no tuvimos diagnosis, ni reflexión, ni realismo", ha dicho sobre la anterior dirección.
El socialista asturiano, incluso, se ha permitido una ironía sobre que los más maduros ya sabían en qué se convertiría "el no es no" sin cesiones de Sánchez. Lo ha dicho por el expresidente Felipe González, quien hizo campaña en contra de la entrada de España en la OTAN, con el lema: "En la OTAN, de entrada, no". Finalmente, el Estado sí que entró y González tuvo que recular de su posicionamiento.
Fernández ha exhibido un talante reposado, con múltiples apelaciones a los retos pasados del socialismo. Primero ha recordado la travesía del partido cuando dio el paso de vivir en la clandestinidad durante la dictadura de Francisco Franco, a ser un pilar de la democracia española durante la Transición. "Pasamos por un desierto político calcinador de 40 años, y fuimos uno de los actores fundamentales para pasar de un modelo autárquico y dictatorial, a uno democrático y moderno. Lo hicimos porque éramos capaces de conectar con nuestra base social, con una tradición, una historia...", ha propuesto el socialista asturiano para aplicar en el futuro.
El presidente se ha remitido inmediatamente al presente y a los retos que ocupan ahora al PSOE. Ha reconocido que el Partido Popular es "el antagonista natural" de su partido, aunque sí habría demostrado durante dos convocatorias electorales seguidas que tiene un proyecto "de raíces profundas" y que seduce. Si bien, ha tenido palabras de crítica hacia la inmovilista posición de su presidente, Mariano Rajoy, y la mancha de la corrupción que salpica tangencialmente al PP. Ha dicho que era una formación con "arterias morales de tinta de calamar, que quiere escribir con tinta de gerente."
Así las cosas, Fernández considera que el auge del PP habría avivado "el miedo y la radicalización". Sobre Podemos ha dicho que era una fuerza de ánimo, capaz de convertir la indignación en política, con una dialéctica de "pueblo-casta, arriba-abajo, élites-ciudadanía". Sobre esta ha estado más contundente, afirmando que pretende resolver el presente "haciendo una enmienda de la totalidad al pasado". Aquí sí ha compartido con Sánchez la voluntad de acusar a los podemistes de querer reducir al PSOE "a la mínima expresión territorial, con su voluntad de ser hegemónicos", ha apuntado.
Por todas estas cuestiones, el líder provisional ha invitado al partido a mostrarse más desacomplejado por el miedo a abstenerse. "Qué pasa, que si gobernamos con Podemos, somos cambio, y si no, somos casta", ha denunciado. A partir de las 12h, Fernández se trasladará a Ferraz donde se convocará el comité de este domingo, donde tendrán que tomar una decisión de forma inmediata. "En julio dijimos que nunca facilitaríamos un gobierno del PP y que nunca permitiríamos unas nuevas elecciones", ha recordado sobre las dos únicas opciones posibles: "abstención o terceros comicios".