La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha querido dejar claro este domingo que no dimitirá, ya que tampoco contempla ninguna inhabilitación ni detención contra ella. Así, ha afirmado: "No me gusta hablar de desobediencia porque contribuye a la judicialización de la política".

A pocas horas de que la ciudadanía vuelva a salir a la calle en defensa de las instituciones catalanas y de los cargos encausados por el procés, Carme Forcadell ha asegurado en RAC1 que no contempla ser inhabilitada ni detenida, y que por lo tanto no dejará el cargo hasta que se disuelva el Parlament para convocar nuevas elecciones.

"No dimitiré porque hice lo que tenía que hacer", ha afirmado Forcadell, para añadir: "Los únicos que pueden poner y sacar presidentes del Parlament son los diputados". Así, la presidenta de la cámara ha asegurado que irá a declarar para explicar lo que se hizo: "Lo que hicimos es defender la libertad y el derecho de debatir las ideas".

Así, Forcadell se ha mostrado crítica con la cuestión de la desobediencia, porque cree que "contribuye a la judicialización de la política". Sobre el hecho de descolgar la bandera española en los ayuntamientos, ha afirmado ser partidaria de "hacer las cosas en positivo", además de defender el diálogo. Con todo, ha matizado que "al final la palabra siempre la tienen los ciudadanos".

La presidenta del Parlament se ha mostrado optimista con dos de los asuntos principales de la política catalana de este año: los presupuestos y el referéndum. Sobre las cuentas de la Generalitat, ha asegurado: "Siempre he pensado que tendríamos los presupuestos porque es una responsabilidad de todos", y respecto al referéndum ha asegurado que se hará y que "tendrá todas las garantías":

Forcadell también ha afirmado: "No repetiré como presidenta del Parlament", y ha dicho que tampoco cree que se repita la fórmula de JxSí, ya que se formó en un "momento excepcional".