La Fiscalía de Tetuán ha procesado a 25 personas por organizar la crisis de Ceuta, concretamente por delitos relacionados con la organización de entradas irregulares o el transporte de pasajeros sin licencia. Entre los cargos también se encuentran los de exceder la cifra de pasajeros permitidos, permanencia ilegal en el país tras la expiración de un visado, insultos y agresiones contra miembros de las fuerzas de seguridad, desobediencia y destrucción deliberada de bienes e instalaciones públicas. Según los últimos datos del Ministerio del Interior, los pasados días 30 y 31 de julio entraron en la ciudad autónoma unas 72.000 personas, de las cuales han regresado unas 70.000. En territorio español, al menos han muerto 79, aunque la oenegé Caminando Fronteras eleva la cifra de defunciones a 141 si se suman los muertos en el lado marroquí.
Por otro lado, la Asociación de Derechos Humanos de Marruecos (AMDH) ha informado esta semana que la justicia marroquí ha llevado a 52 personas a los tribunales de la ciudad de Nador en relación con la crisis migratoria. En un comunicado, la organización ha explicado que once jóvenes han sido puestos a disposición de la Sala Penal del Tribunal de Apelación de Nador, mientras que 41 personas han sido presentadas ante el Tribunal de Primera Instancia de la misma ciudad. Este medio centenar de personas se encuentra en prisión preventiva, algunos procesados por delitos de carácter criminal, sin ofrecer detalles sobre los cargos.
Preocupación por las actuaciones judiciales
La AMDH ha expresado "su preocupación por estas actuaciones judiciales" y considera "inquietante que se recurra a un enfoque principalmente policial y represivo para intentar frenar el fenómeno migratorio, en lugar de abordar las causas estructurales que empujan a jóvenes y menores a arriesgar sus vidas". Del mismo modo, la asociación ha pedido que se respeten "todas las garantías de un juicio justo" en un contexto en el que el país se encuentra en huelga de abogados.
El Gobierno de Marruecos ya negó el lunes haber actuado bajo "presiones ni chantaje" cuando el pasado jueves decenas de miles de personas entraron en Ceuta, y manifestó su "decepción" ante las reacciones de algunos responsables políticos europeos, a los que acusó de "instrumentalizar" la crisis migratoria para sus intereses locales. Así, fuentes diplomáticas del país africano negaron rotundamente cualquier tipo de "relajación" por parte de las autoridades migratorias y avisaron de que "quien intente cruzar" la frontera de forma irregular "sabe que será devuelto y que Marruecos aceptará su retorno", un "compromiso" que aseguran que Rabat mantiene desde hace "años".
