El Festival de Música Antiga dels Pirineus (FeMAP) ha anunciado este jueves que no seguirán organizando conciertos en Ripoll por "incompatibilidad" con las políticas del gobierno municipal de Aliança Catalana de Sílvia Orriols. El festival, que cerró este domingo su 12.ª edición, considera que las políticas del nuevo gobierno local "no son compatibles con los valores que el festival promueve".
Reunión "cordial"
De este modo lo ha transmitido su director, Josep Maria Dutrèn, que ha hecho hincapié en "la justicia social, la integración y el respeto a los derechos humanos" como elementos clave del festival. Las relaciones del festival con la capital del Ripollès iniciaron en el 2014, cuando se celebró el primer concierto.
Según el propio festival, la reunión en la que se ha comunicado la decisión al concejal de Cultura, Educació, Joventut i Infància, Albert Santandreu, se ha desarrollado con un tono de "gran cordialidad". El Ayuntamiento habría respetado la decisión y ha agradecido que la dirección comunique su decisión en privado antes de hacerlo público.
Polémica con Orriols
Los miembros de la Comissió de Festes de Ripoll, que hace años que organizan la fiesta mayor y otras actividades, como el Carnestoltes, también anunció su dimisión después de la victoria de Sílvia Orriols el pasado 28 de mayo. "No nos sentimos partícipes de un ayuntamiento que no tolera a otros colectivos, discriminando de forma directa", afirmaban en un comunicado. Según la comisión, su función es la de organizar jornadas festivas de carácter inclusivo. "Las ganas siguen ahí, pero no nos sentimos con la motivación como para colaborar con este ayuntamiento", aseguran.
Aliança Catalana, bajo el liderazgo de Sílvia Orriols, ganó las pasadas elecciones del 28 de mayo en Ripoll con 6 concejales, doblando los resultados de Junts y Esquerra. La victoria de Orriols provocó un cierto revuelo político por su dureza con las políticas de inmigración y por los discursos contra el islamismo.
Por ello, la oposición intentó hacer un pacto para desbancar a Orriols, sin éxito. Las horas previas al pleno de investidura fueron protagonizadas por acusaciones mutuas entre los partidos. ERC, PSC y la CUP pretendían que Junts, segunda fuerza del municipio, los invistiera para evitar un gobierno de Orriols. Junts negó esta opción argumentando que eran la segunda fuerza y que tenían derecho a gobernar. Ante ese escenario, Orriols fue investida en un pleno municipal tenso y en medio de abucheos.