La comisión gestora del PSOE tiene como primer objetivo coser la formación después de la ruptura total del partido durante el comité federal del sábado, que se saldó con la dimisión del secretario general, Pedro Sánchez. Pero el debate de la gobernabilidad continúa en un horizonte que los socialistas intentan alejar, aunque tarde o temprano se tendrán que enfrentar a él, como causante del truculento cisma. Así las cosas, después de la primera reunión de la comisión gestora, el presidente, Javier Fernández, ha abierto la puerta a revisar el 'no' sin cesiones a Mariano Rajoy en un comité federal aún sin fecha.

"Lo que ha decaído es la comisión ejecutiva federal, pero la resolución sigue vigente, con las dos limitaciones que se establecieron [no pactar con los que quieren "romper la unidad de España" y el veto por activa y pasiva al Partido Popular]. Es allí donde se tiene que entrar a estas cuestiones", ha recordado Fernández, recién estrenado en el cargo. El presidente ha asegurado que el sábado 8 de octubre no se haría dicha reunión, pero no ha podido concretar si se haría el 15 de octubre o el 22. El tiempo apremia, porque son los únicos fines de semana que hay antes de la disolución de las Cortes el 30-31 de octubre.

Sin embargo, el Partido Popular sigue afirmando que no sólo le será suficiente con una abstención, sino que exigirá a Ferraz compromisos de gobernabilidad, como pueda ser tirar adelante algunas leyes, además de los presupuestos generales. Sobre el papel de Mariano Rajoy, el propio socialista asturiano afirma que él no le llamará, pero si el líder del PP lo hace, se reuniría sin problema. La cuestión es que la gestora en ningún caso es una dirección política, como ha reiterado, y la decisión de cambiar una resolución, le corresponde a un comité federal.

Así y todo, la gestora empieza a hacer pedagogía sobre el significado de una abstención y el propio Fernández ha matizado que no era la misma cosa que apoyo al PP. El presidente asturiano se había pronunciado a título particular sobre revisar el punto, mientras que este lunes se ha reafirmado –en su opinión y del conjunto de Ferraz– que el "peor escenario" es ir a terceras elecciones. El jefe de la comisión gestora vive el aprieto como un "problema", ya que cualquier fórmula de gobierno pasaría a estas alturas por su partido, con la caída electoral que sufre "a cada convocatoria desde 2011, porque la gente ha perdido la confianza", como ha apuntado.

Ante la posibilidad de que la militancia se pronuncie sobre la abstención, la cabeza provisional del PSOE ha sido tajante: "Si alguien cree que tendría que haber una remisión a la militancia, eso se tendría que ganar en el comité federal porque es allí donde lo tendría que plantear", ha asegurado. Esta reivindicación ha sido hecha en las últimas horas por federaciones partidarias del secretario general, Pedro Sánchez, como la de Baleares, o el Partido Socialista de Catalunya. También sobre las bases, Fernández ha recordado que unas primarias para escoger secretario general están en los estatutos y nadie está "en condiciones" de vulnerarlo.

Apagar el incendio

La tensión en el partido es elevada en este momentos, y algunas personalidades de peso del bando de los sublevados, como la presidenta andaluza, Susana Díaz, aseguran que arreglar el cisma es prioritario a la formación de gobierno. En esa misma línea se ha posicionado Fernández, que ha hablado de "construir puentes, cohesionar, unir", como rol principal a llevar a cabo. Para el asturiano, la confianza no solamente ha colapsado en los ciudadanos, sino en el seno del PSOE, motivo por el cual hace falta "bajar este tipo de incendio interior" que les está "consumiendo" y evitar más conciliábulos, como ha reconocido que se produjo para tumbar a Sánchez.

Los independentistas

Lo que el PSOE no piensa tolerar, al margen de las decisiones del comité federal, es un pacto con los independentistas. Fernández es una de las voces que más crítica se había mostrado con este punto, e incluso, llegó a increpar al primer secretario del PSC, Miquel Iceta, en un comité federal, sobre el derecho a decidir. La crítica fue tan contundente, que incluso lo instó a replantearse su permanencia dentro del mismo PSOE. "Ellos se desconectan del Estado, y de la ley y del derecho, es más difícil que haya una relación de una gobernabilidad", ha indicado sobre los independentistas.

Grupo parlamentario

La comisión gestora no ha abordado la cuestión de las personas que tendrán que seguir ocupando los cargos en el Congreso. "Mañana no se decidirá ningún cambio en los grupos parlamentarios. No estamos pensando en que estos cambios sean drásticos. Algún cambio habrá, no una revolución", ha sentenciado Fernández. El portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, y su homólogo en el Senado, Óscar López, habían pedido continuar en el ejercicio de sus funciones, si bien, ambos son de confianza de Sánchez, que también ha anunciado que seguirá en el escaño para cumplir "sus compromisos" adquiridos.

Libertad de voto

Algunos miembros del PSC, como la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon, habían asegurado que su grupo podría votar diferente que el PSOE en una presunta investidura de Rajoy, como ya habría hecho otras veces. Pero la gestora no ha abordado el asunto, y Fernández en concreto piensa que ni se plantea dar libertad para ello. Si los socialistas catalanes llevaran a término esta tentativa, como han hecho otras veces, recibirían una multa económica.