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El exministro Jorge Fernández Díaz se ha hecho el sueco este jueves en su declaración como acusado ante la Audiencia Nacional por el caso Kitchen. El ex máximo responsable del Ministerio del Interior ha asegurado que conoció la existencia de una trama para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas a través de los medios de comunicación en 2015. Y ha contradicho de esta manera la declaración que le ha precedido, la de su ex número dos Francisco Martínez. El ex secretario de Estado de Seguridad ha asegurado que el entonces ministro le llamó en julio de 2013 preguntándole sobre la cuestión. "La intromisión en cuestiones operativas no formaba parte de la competencia o responsabilidad de un ministro", ha aseverado Fernández Díaz. Y también ha negado que recibiera el encargo por parte del PP de extraer información de Bárcenas: "A mí nadie me trasladó ninguna preocupación o interés particular", ha aseverado.

De la misma manera, el exministro —la Fiscalía le pide 15 años de prisión— ha negado los mensajes que Martínez protocolizó y aportó a la causa, que acreditarían el espionaje a Bárcenas por parte de la cúpula de Interior. "No los reconozco; yo entre 2013 y 2015 no sabía nada de todo esto", ha insistido. Antes de que fuera el turno del exministro del Interior, ha sido el turno de su ex número dos.

 

 

Fernández Díaz, que solo ha respondido a las preguntas de su abogado, también ha afirmado que él no tenía conocimiento de que Bárcenas pudiera tener información en sus manos comprometedora para él u otros cargos del PP sobre el caso Gürtel. De la misma manera, ha afirmado que tampoco sabía que Sergio Ríos, chófer de Bárcenas y uno de los acusados en este juicio, fuera confidente de la policía española. 

Francisco Martínez asegura que supo por el exministro que Bárcenas tenía un topo

Martínez ha sido preguntado sobre cómo se "enteró de que Bárcenas era espiado y de que su chófer podía ser un colaborador de la policía". "El 13 de julio de 2013 el ministro me llamó y me preguntó si sabía algo de un colaborador próximo a la familia Bárcenas; yo no tenía ni la más remota idea y el ministro tampoco", ha explicado. Fue entonces cuando contactó con el director adjunto operativo (DAO) de la policía española Eugenio Pino y "me contestó inmediatamente confirmándome que hay un colaborador que hace funciones de conductor" para Bárcenas, ha aseverado.

Después, Fernández Díaz ha negado que hablara nunca con Pino sobre esta operación. Del mismo modo, ha dicho que no reconoce los mensajes enviados a Martínez informándole sobre la clonación de los dispositivos de Bárcenas, que se llevó a cabo por parte de agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la policía española en una cafetería de Madrid, o interesándose por el chófer de Bárcenas.

También ha dicho que es falso que él autorizara o firmara ningún documento para que se utilizaran fondos reservados para pagar al chófer como confidente. También ha negado que él diera indicaciones al comisario José Luis Olivera para que presionara al investigador de la trama Gürtel, Manuel Morocho.