Feijóo presenta un plan de gobierno que atenta contra la inmersión lingüística

Alberto Núñez Feijóo ha presentado este lunes su plan de gobierno en 12 puntos si después de las elecciones del 29N consigue entrar en la Moncloa. Entre las principales medidas, el líder del PP pretende atentar contra la inmersión lingüística. El octavo punto de su programa propone "elevar el nivel educativo" combatiendo los "peores resultados de nuestra historia". "La educación debe premiar el esfuerzo, incrementar la exigencia y reforzar la autoridad del docente", señala un documento que aboga por "contenidos elaborados por las reales academias, siguiendo los ejemplos que proporciona la evidencia de los países con mejores resultados; y también proteger a los menores ante las redes sociales y todas las formas de violencia a que están expuestos". Para conseguirlo, Feijóo defiende "erradicar cualquier adoctrinamiento de las aulas", y vuelve a poner la lengua española por encima de la catalana, lo que representaría una ofensiva a la raíz de la inmersión lingüística.

"Se garantizará la enseñanza del castellano en toda España y de las lenguas cooficiales en sus respectivas comunidades autónomas", espeta el documento. Según informa el diario El Mundo, la verdadera intención del PP es castigar el catalán solo con un 50% de presencia en las aulas. Es decir, un escenario todavía peor que el 25% de castellano impuesto por algunas sentencias judiciales en la escuela catalana. De hecho, Feijóo defendió ahora hace un año en una entrevista en EsRadio el modelo gallego, de la autonomía que él mismo gobernó: "En Galicia se estudia en español, no el español, sino en español; el 50% de las clases se tienen que hacer en español y uno se tiene que examinar en español; y este es un precedente que no funciona mal".

Elecciones automáticas si los presupuestos se prorrogan dos veces

Al margen de la educación, el segundo punto del documento, que propone "recuperar la calidad de nuestra democracia y el respeto a la separación de poderes", incluye una medida sobre los presupuestos generales del Estado. Según el texto, "el poder ejecutivo dejará de suplantar el Parlament, presentará presupuestos cada año y convocará obligatoriamente elecciones si acumula más de una prórroga". Se trata de una propuesta que Feijóo ya ha manifestado más veces en los últimos meses, porque Pedro Sánchez ha cumplido una legislatura entera sin aprobar —ni siquiera presentar— cuentas generales, a causa de su debilidad parlamentaria en el Congreso, consciente de que era imposible aprobarlos. 

En este mismo apartado, Feijóo se compromete a que "los jueces elegirán a los jueces, y el Gobierno no los cuestionará", y a que los órganos reguladores, el Tribunal Constitucional y la Fiscalía General del Estado "estarán dirigidos por personas independientes". También promete que "se respetará la libertad de prensa".

El documento, que lleva por título Mi contrato con España, se abre con una carta firmada por Feijóo. En ella define las elecciones del 29 de noviembre como "uno de los momentos más decisivos de nuestra historia democrática" y afirma que se presenta para "revertir la decadencia, no administrarla". Sostiene que "la mayoría de los españoles siente que su gobierno ha dejado de respetar a la nación española y a su gente" y reclama "un esfuerzo de reconciliación nacional".

El primero de los doce compromisos es "defender la soberanía nacional y la integridad territorial", con el refuerzo de las fronteras. El tercero apuesta por "un Estado más limpio y más ligero": después de una legislatura marcada por los casos de corrupción alrededor del PSOE, prevé auditar "cada euro" y reducir ministerios, altos cargos y asesores. "Todo cargo político responderá por la corrupción de sus subordinados", añade.

"Echar a los okupas en 48 horas"

En vivienda, el tema que Sánchez intenta colocar en el centro de la campaña, Feijóo se fija el objetivo de construir "al menos un millón de nuevas viviendas", con prioridad para los jóvenes en el acceso al alquiler y a la compra, y propone "echar a los okupas en 48 horas". Sobre inmigración, defiende que España "tiene derecho a elegir quién entra" y plantea endurecer los criterios de acceso a la nacionalidad y prohibir por ley las regularizaciones colectivas.

El programa se compromete también a actualizar las pensiones según el IPC, a aumentar el número de médicos y mejorar sus condiciones, y a dotar de más recursos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para combatir la inseguridad y la violencia contra las mujeres. En el ámbito económico, Feijóo promete revisar "una a una" las más de cien subidas fiscales de los últimos años y bajar impuestos, y fija como "objetivo económico más ambicioso" elevar el salario medio. "Trabajar debe compensar más que no hacerlo", se lee. El último punto aboga por recuperar el prestigio internacional del estado español y las alianzas con la Unión Europea e Hispanoamérica.