El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha abogado por un acuerdo con Vox para formar gobiernos en Extremadura, Aragón y Castilla y León después de los resultados electorales. “No podemos defraudar a la gente”, ha afirmado en una entrevista con Servimedia, en un llamamiento directo a Santiago Abascal para que las dos formaciones acerquen posturas y avancen en las negociaciones. Feijóo ha defendido que “los votantes de Vox y del PP han enviado un mensaje claro” que apunta hacia ejecutivos de derecha y extrema derecha, y ha advertido que cualquier otra opción supondría, según su criterio, una decepción para quienes les votaron en las urnas.

Feijóo ha insistido en que el resultado de las urnas obliga a entenderse con Vox y ha defendido que “donde la gente manda, los políticos debemos obedecer”. Según el líder popular, el mensaje es claro: “Que haya un gobierno del PP con apoyo de Vox”, aunque ha dejado en manos de las dos formaciones los detalles concretos del acuerdo. Feijóo ha remarcado que los comicios han dejado “unos muy buenos resultados del PP, unos muy malos resultados del PSOE” y una consolidación de Vox como tercera fuerza. En esta línea, ha advertido que no dar estabilidad a los gobiernos autonómicos sería un error y ha defendido que el mandato es “seguir gobernando” en Extremadura, Aragón y Castilla y León y no pasar a la oposición.

Feijóo ha explicado que PP y Vox ya acordaron que sus equipos negociadores se reunirían “inmediatamente en Extremadura” para avanzar en los acuerdos. De hecho, después de los comicios de Castilla y León, las dos delegaciones se citaron el 25 de marzo en Mérida para empezar a perfilar un pacto, con la participación de Miguel Tellado, número dos del PP. En paralelo, Feijóo y Abascal han intensificado los contactos en las últimas semanas, en plena secuencia electoral autonómica, hasta el punto que hace poco más de un mes hicieron pública una llamada en la que establecieron un nuevo marco de negociación para las comunidades.

“Los votantes no lo perdonarán”

Feijóo ha ido un paso más allá y ha advertido a Abascal que, si no hay acuerdo, “los votantes no lo perdonarán y harán bien”. El líder del PP ha argumentado que, con el “peor resultado” histórico del PSOE y una suma de la derecha que se acerca a los tres quintos de los parlamentos autonómicos, “la cosa está juzgada”. “Una vez puesta la sentencia, hay que acatarla”, ha afirmado, insistiendo en que el mandato electoral apunta a gobiernos liderados por el PP con el apoyo de Vox “en la intensidad que se considere oportuna”. En este sentido, ha asegurado que el PP no se levantará de la mesa de negociación “hasta que haya estabilidad” en las tres comunidades.