El exministro Jordi Sevilla pone en duda que las joyas de Zapatero sean un regalo oficial

El exministro socialista Jordi Sevilla ha puesto en duda que las joyas encontradas en una caja fuerte de la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero sean un regalo del rey de Arabia Saudita Abdullah bin Abdulaziz durante el viaje oficial que hizo a España en junio de 2007. El que fue ministro de Zapatero asegura en una entrevista publicada este domingo en El Confidencial que "no tengo nada claro que estas joyas provengan de regalos de su época de presidente, porque si es así, él o alguien de su equipo cometió un error". El expresidente español está imputado por contrabando y delito fiscal por las joyas que le encontraron, una pieza derivada del caso Plus Ultra, que instruye el juez José Luis Calama contra Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y falsedad documental.

Sevilla, crítico con Pedro Sánchez y líder de un movimiento para renovar el PSOE, fue precisamente el encargado de redactar en 2005 un código de buenas conductas por orden del mismo Zapatero que fue aprobado en Consejo de Ministros. El exministro explica que, cuando los regalos eran institucionales y no se podían rechazar (por ejemplo, de un jefe de Estado extranjero), se debían depositar en Patrimonio Nacional, "que es lo que hace el actual rey". "Del viaje del rey de Arabia Saudita a España, al parecer, consta que Zapatero entregó a Patrimonio dos o tres regalos de aquel viaje", asegura.

Tráfico de influencias

En cuanto a la actual situación de José Luis Rodríguez Zapatero, Sevilla apunta que no es la misma persona a quien apoyó para ser secretario general del PSOE y luego presidente del Gobierno. "En el fondo sigo pensando que él está perplejo, porque no cree que haya hecho nada mal. Y no lo digo porque no tenga una ética clara, sino porque no es consciente de que, sin darse cuenta, en esa línea muy fina que hay entre los asuntos públicos y el tráfico de influencias, él ha caído en el tráfico de influencias con mucha frecuencia". Así sostiene que, en numerosos casos, las actuaciones de Zapatero encajan con lo que comúnmente se entiende por tráfico de influencias, aunque él lo justifique de otra manera. Afirma que esto le ha hecho daño personalmente, pero insiste en que sigue creyendo que Zapatero no ve sus actos como inmorales, ilícitos o ilegales. Sevilla subraya que, si se confirma la responsabilidad de Zapatero en los hechos que se investigan, "el golpe será muy duro".  

Recuerda que Zapatero fue clave para salvar la campaña de Pedro Sánchez en las elecciones del 23-J, ahora hace tres años, cuando durante la última semana se "arremangó" e implicó directamente en la batalla política, contribuyendo a que Sánchez no perdiera por un margen mayor. Así, lo describe como un "agitador" del PSOE en sentido positivo, alguien que moviliza el partido. "El problema es que, claro, ahora ya empiezas a pensar si lo ha hecho desinteresadamente o lo ha hecho por otro tipo de razones. A él le dolerá, pero tendrá que admitir que esta pregunta, ahora, visto lo que se ha visto y sabido lo que se ha sabido, es legítimo que al menos nos la hagamos y le exijamos una respuesta".