En el marco de los trabajos de reforma del Estatuto de La Rioja, el PSOE ha propuesto que se reconozca un hito histórico, que los primeros textos escritos en lengua vasca conocidos son las anotaciones a las Glosas Emilianenses, fechadas entre finales del siglo X y principios del XI en el monasterio de San Millán de la Cogolla, a unos 50 kilómetros de Logroño, donde también están los primeros textos conocidos en castellano.

La propuesta no va más allá de incluir en el artículo 9 del Título Preliminar del futuro Estatuto el siguiente texto: "La Rioja considera la lengua española y el euskera como un elemento esencial de su acervo histórico y cultural, constituyéndose así como en un sitio de encuentro de todas las lenguas españolas", mientras que en el Título IV ―relativo a las competencias de la comunidad― se propone "la investigación científica y técnica, en coordinación con la general del Estado, prestando especial atención a la lengua castellana y al euskera por ser originarias de La Rioja y constituir parte esencial de su acervo cultural".

Es decir, que todo ello se limita a fijar en el texto estatutario que el vasco, como el castellano, pueden tener el origen en este territorio y, por lo tanto, hay que impulsar la investigación científica y técnica. La lengua vasca se habría hablado al inicio de nuestra era en áreas tan alejadas del actual dominio lingüístico como Burgos, Burdeos y el Pirineo Catalán, pero fue retrocediendo progresivamente, desapareciendo de la actual La Rioja en el siglo XII, donde hoy en día es del todo inexistente.

El rábano por las hojas

El hecho, sin embargo, ha disparado las alarmas en el españolismo, que ha cogido el rábano por las hojas y ha intentado colar que lo que busca el PSOE es ni más ni menos que convertir casi en oficial la lengua vasca en este territorio, aunque el último hablante debió desaparecer hace más de ochocientos años.

La delirante interpretación ha ido tan lejos que incluso el diario Abc le ha dedicado no una pieza, sino el editorial y toda su portada monocolor del día y con fotomontaje incluido, todo para intentar hacer creer que el objetivo de los socialistas es el "de abrir la puerta a la normalización del vasco", desatando todos los fantasmas que una oficialidad del vasco comportaría en aspectos como la educación, la sanidad o el acceso a las plazas de funcionariado.

ABC

Es decir, la venda antes de una herida que ni siquiera existe, que, en todo caso, ha servido para que el PP tilde la propuesta de "barbaridad", en palabras de Cuca Gamarra, alcaldesa de Logroño, que apunta que el PSOE quiere "euskaldunizar La Rioja, como está haciendo en Navarra" y apuntando, por si había alguna duda, que "ni hablamos vasco ni lo queremos hablar".

También el portavoz del PP en el Parlamento de La Rioja, Jesús Ángel Garrido, ha asegurado que la propuesta socialista no es más que un "caballo de Troya" que tiene como objetivo euskaldunizar el territorio.

Reacción socialista

La enfurecida reacción ha llevado al secretario general del PSOE en La Rioja, Francisco Ocón, a afirmar lo que todo el mundo sabe: "En La Rioja no se habla vasco, ni se hablará, ni se incluirá a la educación", pero recordando que, en todo caso, hay que recordar que el euskera es "una lengua española más" y poniendo en valor que en este territorio hay "una cosa que no tiene nadie más: que en el mismo códice escrito en San Millán de la Cogolla están las primeras frases en euskera junto con las primeras en castellano". Todavía ha ido un poco más allá para afirmar que hace falta que las lenguas sean elemento de unión y no de separación "como se ha hecho durante muchos años en Euskadi y como se hace ahora en Catalunya".

No habrá vasco en La Rioja por mucho que diga Abc, pero por si acaso, el problema es Catalunya.