El lunes, Felipe VI estuvo en Grecia para enterrar a su tía, Irene. El martes, en Adamuz, tras el accidente ferroviario que ha provocado más de una cuarentena de víctimas. Este miércoles, en Bruselas, para pronunciar un discurso ante el Parlamento Europeo para conmemorar los 40 años de la adhesión formal de España a la Unión Europea en 1986. No estaban para escucharlo, sin embargo, todos los eurodiputados elegidos en el Estado, ya que ERC, Comuns, Podemos, Compromís, Bildu y el BNG han plantado al monarca, con la voluntad de denunciar que la monarquía es una institución antidemocrática, anacrónica y "impuesta por la puerta de atrás por la dictadura franquista". Diana Riba, eurodiputada de Esquerra Republicana, ha lamentado ante los medios de comunicación que llevar a Felipe VI al Parlamento Europeo es un error "grave" porque "representa un espacio totalmente antidemocrático", haciendo referencia a su discurso dos días después del referéndum del 1-O. "Si alguien tiene alguna duda, que recupere el discurso del 3 de octubre" del 2017. Riba ha añadido que, para los republicanos, la monarquía española y la Unión Europea son dos instituciones antagónicas.
Tiempo de reflexión, no de celebración
Irene Montero también ha criticado muy duramente la presencia de Felipe VI en Estrasburgo. La eurodiputada de Podemos ha apuntado que el Estado, en lugar de celebrar su adhesión a la UE hace ahora cuatro décadas, debería replantearse su papel en este organismo, aprovechando la efeméride para "reflexionar". "Una Europa sometida a los Estados Unidos no nos sirve. España lo que primero debería hacer es salir de la OTAN y reunirse con el resto del mundo para aislar a los Estados Unidos y pararle los pies a Trump", ha señalado una de las caras más visibles de Podemos, partido que está en pie de guerra con el gobierno español de Pedro Sánchez.
"Institución heredera del franquismo"
Por su parte, la eurodiputada del BNG, Ana Miranda (que se presentó en la coalición Ara Repúbliques con ERC y EH Bildu), también se ha sumado a las críticas a la monarquía, por ser una "institución heredera del franquismo que no representa la diversidad y la pluralidad nacional, lingüística y social que existe en el Estado español". Como no lo consideran un "interlocutor válido", estos partidos han optado por no asistir al discurso del rey en el Parlamento Europeo, donde Felipe VI se ha centrado en defender un "proyecto de convivencia" que hace a los ciudadanos que la integran más "libres, prósperos y fuertes". Con todo, ante el contexto internacional complejo, el monarca ha asegurado que no se puede dar "la UE por descontada".
