El españolismo ha tenido este miércoles, 12 de octubre, la oportunidad de dar un puñetazo sobre la mesa en Catalunya. Y, un año más, ha vuelto a fracasar. En medio de las grandes movilizaciones por la Diada del 11 de septiembre (que reunió a 700.000 personas a la manifestación unitaria del independentismo) y por el quinto aniversario del 1 de octubre, el unionismo ya salió a las calles de Barcelona para exigir el cumplimiento de la sentencia que impone el 25% de castellano y el fin de la inmersión lingüística. Una movilización que flaqueó porque, a pesar de la gran campaña propagandística y los autocares organizados desde el resto del Estado, solo consiguió atraer a 2.800 personas, según la Guardia Urbana.

 

Pero el resultado de este Día de la Hispanidad en la capital catalana ha estado bastante similar: el españolismo ha vuelto a fracasar. Solo 2.200 personas, según la policía municipal, lejos de las "50.000 o 60.000" que han calculado los organizadores, y que no se ha ajustado nada a la realidad. Y es que el grueso de manifestantes propiamente dicho que ha encabezado la movilización ha sido bastante irrisorio. De hecho, la marcha también ha contado con un desfile de "más de 2.000 bailarines hispanoamericanos", en palabras de los organizadores, lo cual significa que había aproximadamente el mismo número de manifestantes que de danzantes. Si se tienen en cuenta los centenares de extranjeros que se han reunido para ver el desfile musical protagonizado por las comunidades de Bolivia, Perú y Ecuador, queda claro que bailarines y turistas han superado el total de españolistas. La cifra, además, queda por debajo de los 3.700 que se contabilizaron el año pasado y de las decenas de miles que se conseguían antes de la pandemia.

Omnipresencia de banderas españolas y escrache a TV3

La movilización ha empezado a las 11.30 horas al cruce del paseo de Gràcia con la calle Provença, pero ha tardado bastante rato en llenarse. Con retraso, los pocos miles de manifestantes han empezado a desfilar por una avenida que ha sido retocada para cumplir los delirios del españolismo: la Asociación Unión Brigadistas se ha organizado esta madrugada para llenar la vía de banderas rojigualdas. Una simbología que no ha faltado entre los manifestantes, que la ondeaban o llevaban alrededor de su cuerpo como una prenda de ropa más. Entre los asistentes, también un importante grupo de jóvenes que ha sido el más activo vociferando cánticos como por ejemplo "Puigdemont, a prisión", "Esta es la juventud de España", "Viva Cristo Rey" y "Que vuelva la Guardia Civil, que se vayan los Mossos de aquí". Ellos mismos han protagonizado un breve escrache contra dos periodistas de la televisión pública catalana mientras entrevistaban un manifestante entre gritos de "TV3, manipuladora". El desfile ha concluido en la plaza de Catalunya, donde se han organizado varias carpas de entidades a favor de imponer el castellano en la escuela y S'ha Acabat, así como de los principales partidos políticos de la derecha españolista.

Precisamente las formaciones políticas han querido aprovechar la oportunidad para hacerse con el protagonismo de la jornada. Más allá de las planas mayores de los partidos, Vox ha llevado a su vicepresidente, Javier Ortega Smith, a la capital catalana, y Ciutadans ha desplegado una gigante bandera española. Tanto la ultraderecha y los naranjas como el Partido Popular han reivindicado la hispanidad, asegurando que Catalunya tiene "el orgullo de formar parte de una gran nación" y que la aportación catalana a la cultura hispana "es incomparable". También han aprovechado la ocasión para cargar contra el independentismo, así como la ausencia del PSC y enviar dardos al presidente español. "Pedro Sánchez y Salvador Illa se avergüenzan de la Fiesta Nacional", ha criticado Cs, mientras que la ultraderecha ha dicho que "el separatismo, de la mano de la izquierda, durante décadas ha intentado torpedear la unidad de España".