Continúan este domingo las tensiones diplomáticas entre los gobiernos español e italiano por la reinstauración de los controles fronterizos por parte de ambos países a raíz de la crisis migratoria de Ceuta. El gobierno de Giorgia Meloni fue el primero en hacerlo, después de que unas 70.000 personas cruzasen de forma irregular la frontera entre Marruecos y España en la ciudad autónoma de Ceuta el pasado jueves 30 de julio. El Gobierno las implementó este sábado, cuando se hicieron 199 controles aleatorios en los aeropuertos. Sobre esta decisión, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha asegurado que es "incomprensible y totalmente inaceptable". Por su parte, el Gobierno espera que sea Italia la que "reaccione" y ponga fin a los controles, ya que aseguran que "el espacio Schengen no ha sido violado y está garantizado" ante los temores italianos.
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha dicho en declaraciones a los medios desde el Centro de Mando Avanzado del incendio de Niebla, en Huelva, que "no ha habido ninguna persona que haya llegado a la península" desde Ceuta. El objetivo del Gobierno, reitera, es "defender la dignidad de los ciudadanos españoles", y por esta razón ha trasladado su aprobación a las medidas aplicadas por el Ministerio del Interior. Este domingo ha salido publicada en el Boletín Oficial del Estado la reintroducción temporal de los controles en las fronteras para los viajeros procedentes de Italia ante "la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central". Con esta medida, asegura Aagesen, el Gobierno espera "que Italia reaccione y que tenga claro que el espacio Schengen no ha sido violado y está garantizado", ha recalcado.
"No estamos en contra de España, tenemos el deber de proteger las fronteras"
El gobierno italiano, por su parte, reitera que no tiene previsto suspender los controles a los viajeros procedentes del Estado español hasta, como mínimo, el 15 de agosto, cuando la inteligencia y la policía española, tienen temores de que se pueda producir un nuevo intento de cruce masivo en la ciudad de Ceuta, que ya circula por las redes sociales marroquíes. Tajani asegura que el gobierno italiano "suspendió el espacio Schengen, como exigen los Tratados, porque pasó algo extraordinario en Ceuta", como afirma en una entrevista concedida al rotativo italiano La Stampa.
"Es necesario poner orden: no estamos en contra de España, pero tenemos el deber de proteger nuestras fronteras. Y no hay ninguna duda de que la llegada de personas procedentes del África subsahariana supone una amenaza yihadista", afirma el jefe de la diplomacia italiana, que indica que "la policía española ha detenido a individuos sospechosos".
El ministro destaca que "incluso hoy, el alcalde [de Ceuta, Juan Jesús] Vivas afirma que entre 8.000 y 11.000 migrantes permanecen allí. Y miles son africanos subsaharianos que no pueden ser repatriados. Lo que resulta incomprensible y totalmente inaceptable es la reacción de España", ha remachado Tajani. El gobierno de la ciudad autónoma, sin embargo, ha rebajado la cifra de los migrantes que quedarían en la ciudad hasta entre 3.000 y 5.000 personas. "Esperamos poder levantar la suspensión pronto, cuando el riesgo haya desaparecido. Es Sánchez quien ha dramatizado", asevera el ministro y líder de Forza Italia.
El ministro lamenta la decisión de España y opina que "no se puede revocar el espacio Schengen simplemente por represalia, sin ningún motivo, perjudicando el turismo". Ante la pregunta de si, ante una crisis, no se debería activar el principio de solidaridad europea, Tajani ha señalado: "Defender nuestras fronteras no significa poner en riesgo Europa, cosa que ocurre con la acogida indiscriminada".