Así son los nuevos controles en los vuelos de Italia: cientos de pasajeros registrados a pie de avión

La Policía Nacional ha controlado a 199 viajeros de países terceros llegados a España en vuelos procedentes de Italia durante la primera jornada completa del nuevo dispositivo fronterizo. Las comprobaciones se han hecho en el pasaje de doce vuelos en los aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Sevilla, Bilbao, Valencia y Alicante, según los datos del Ministerio del Interior correspondientes al periodo comprendido entre las 00:01 y las 21:00 horas de este sábado. A diferencia de un control fronterizo convencional, los agentes están haciendo las verificaciones a pie de avión, concretamente a la salida de la pasarela que conecta la aeronave con la terminal, el llamado finger. Esto permite que el flujo general de pasajeros continúe sin tener que ser desviado hacia una zona específica de control fronterizo exterior.

Las comprobaciones no son sistemáticas, sino aleatorias, y en la práctica se están centrando especialmente en los ciudadanos de países que no forman parte de la Unión Europea. Los agentes comprueban que dispongan de un pasaporte válido y en vigor y, cuando sea necesario, del visado o la tarjeta de residencia correspondiente. En caso de que aparezca alguna duda sobre la documentación o el cumplimiento de los requisitos de entrada, el pasajero es trasladado al puesto fronterizo para hacer una comprobación más exhaustiva. Es allí donde, si corresponde, se puede tramitar una denegación de entrada o cualquier otro procedimiento necesario.

67 pasajeros controlados en El Prat

Madrid-Barajas concentró el número más elevado de comprobaciones durante la jornada. En un vuelo procedente de Roma, 83 pasajeros de países terceros fueron controlados por cuatro agentes. En el Aeropuerto de El Prat, el dispositivo se aplicó a dos vuelos procedentes de Milán y Roma. En total, la policía revisó la documentación de 67 pasajeros, con ocho agentes desplegados para hacer las comprobaciones.

En Valencia se supervisaron tres vuelos procedentes de Cagliari, Nápoles y Bari, con 33 personas controladas por ocho funcionarios. En Sevilla, los agentes actuaron en dos vuelos llegados de Bolonia y Florencia y comprobaron la documentación de once viajeros, mientras que en Bilbao se controlaron cinco personas de un vuelo procedente de Roma. El caso de Alicante fue diferente. Aunque tres vuelos procedentes de Italia estaban incluidos en el dispositivo, no se controló a ningún ciudadano de países terceros durante la jornada. En total, al menos 27 agentes participaron en los controles practicados en los diferentes aeropuertos.

Controles temporales hasta el 7 de septiembre

El Gobierno español ha reintroducido temporalmente los controles en las conexiones aéreas y marítimas entre España e Italia desde las 00:00 horas del 8 de agosto y, en principio, hasta las 00:00 horas del 7 de septiembre. La orden ministerial se ampara en los artículos 25 y siguientes del Código de Fronteras Schengen, que permiten restablecer temporalmente controles en las fronteras interiores ante "una amenaza grave" para el orden público o la seguridad interior. Interior justifica la decisión por la evolución de la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central y por los posibles efectos de las redes vinculadas a la inmigración irregular sobre otros estados miembros. La orden considera que la concentración de desplazamientos en determinados vuelos y conexiones marítimas procedentes de Italia, especialmente intensa durante los meses de verano, permite concluir que existe "una amenaza grave, real y actual" para el orden público y la seguridad interior.

El Ministerio también recoge las advertencias de los informes estratégicos de Frontex sobre "el riesgo de que personas vinculadas a amenazas terroristas" puedan aprovechar las rutas migratorias para acceder al territorio comunitario sin ser detectadas. Formalmente, la orden establece que los controles pueden afectar a todas las personas que crucen las fronteras aéreas o marítimas incluidas en el dispositivo, independientemente de su nacionalidad, aplicando a cada una el régimen que le corresponda. En la práctica, sin embargo, Interior concreta que las comprobaciones se están focalizando en ciudadanos de países terceros, mientras se busca agilizar al máximo la salida de los ciudadanos comunitarios de los aviones.