Ramon Espadaler ha anunciado hoy el final de Unió Democràtica de Catalunya y el inicio del futuro nuevo partido con las elecciones en el Parlament en el horizonte. Justo después del consejo nacional del partido, y en declaraciones a los medios, Espadaler ha explicado que "todas las intervenciones apuestan, de una manera unánime y asumiendo la realidad actual de Unió, por encontrar un nuevo formato y, si hace falta, un nuevo partido político para dar continuidad a las ideas".

Ha añadido: "Se ha reconocido muy claramente que es una herramienta amada, Unió, que el lunes hará 85 años de historia, un instrumento que tiene una hoja de servicios impecable al servicio de Catalunya, pero que en la situación actual le será difícil ser útil para aportar estas propuestas a las instituciones, es decir, presentándonos a las elecciones". El secretario general del comité de gobierno ha remarcado que "hay una voluntad manifiesta del consejo nacional y de los militantes que han participado que, si la vía de Unión ha llegado a puerto y que como instrumento ya no sirve a causa de su situación, hay que encontrar un nuevo instrumento".

El líder socialcristiano ha destacado: "No nos sentimos representados por ninguna otra de las formaciones políticas actuales. Seguimos defendiendo el catalanismo integrador, no rupturista, no de separación, sino de integración y al mismo tiempo un planteamiento que se conoce como democracia cristiana o como humanismo y que no se identifica ni con el liberalismo ni con la socialdemocracia, aunque es capaz de colaborar a partir de lo que comparte". Y ha remachado: "A lo que no renunciaremos es a la defensa de nuestras ideas".

Además, ha dicho: "El consejo nacional propone que eso no tiene que limitar en absoluto la capacidad de acuerdo desde nuestra propia personalidad diferenciada como partido democristiano que tiene conexiones en el ámbito europeo, de interlocutar con otras expresiones políticas que están en este espacio del catalanismo centrado y que están muy lejos de todo lo que vimos ayer, ya que creemos que la ley se tiene que cumplir y que se tiene que hacer política –y eso vale para todas las partes–".

El secretario general ha afirmado que "somos conscientes de que el proceso de articulación de todo eso no es sencillo, pero cuanto antes nos pongamos a trabajar, mejor". Y ha detallado que los consellers nacionales ven bien utilizar la fundación de Unió INHECA (Instituto de Estudios Humanísticos Miquel Coll i Alentorn), "un think-tank que tendremos que rearmar con la incorporación de más personas, y al mismo tiempo reflexionaremos sobre la forma que tiene que tomar la nueva formación política".

Finalmente, ha dicho: "Tomamos conciencia de las dificultades de seguir trabajando con la Unió que hemos conocido hasta ahora y de la voluntad clara de los consellers nacionales de empezar a pensar en nuevos instrumentos que puedan interlocutar con otras personas que se mueven en este espacio para construir una alternativa que nos permita salir ahora del fuego de un gobierno dependiendo de la CUP sin caer en las brasas de lo que representa Ada Colau".

Y ha remarcado: "No nos gusta el gobierno que hay, que va de mal en peor con la CUP y nos da miedo lo que viene con el nuevo partido que anuncian en el entorno de Ada Colau".