"No podemos ir por la vía de los reproches. Menos testosterona y menos competencia a ver a quien es más valiente". Así se ha expresado la portavoz nacional de ERC, Marta Vilalta, en la rueda de prensa semanal de este lunes después de la crisis vivida la semana pasada entre JxCat y ERC por los votos de Carles Puigdemont y los presos políticos de JxCat en el Parlament.
La crisis entre los dos socios de Govern se saldó con un acuerdo 'in extremis' que puso la oposición a la defensiva y que obligó a aplazar la última sesión del debate de política general a este martes por la tarde.
Sobre esta cuestión, y a pesar del acuerdo del jueves pasado, la portavoz de los republicanos ha querido dejar claro que la decisión final sobre si se aceptan o no los votos de Carles Puigdemont y los presos de JxCat recae en lo que acabe acordando la Mesa en la reunión que esta programada para esta tarde o en la que se pueda hacer este martes por la mañana, justo antes de que empiece el debate de política general.
"Seguimos defendiendo aquel acuerdo que nos permita garantizar las tres premisas: mantener las actas de los diputados y las mayorías del 21-D y que las votaciones sean efectivas", ha defendido.
Una "gran mesa política"
Por otra parte, Vilalta también ha insistido en qué es necesaria una estrategia conjunta del independentismo, que incluya sectores de los comunes y de la sociedad civil que participaron en la huelga de país del 3-O, y por eso ha propuesto una "gran mesa política".
"Desde Esquerra tenemos una propuesta de país para hacer la independencia, pero queremos tener consensuada la estrategia con todos los actores", ha defendido, proponiendo "una gran mesa política con todos los actores del 3-O para buscar soluciones y estrategias para ganar".
Finalmente, ha asegurado que primero hay que ponerse de acuerdo con sus socios de Govern, JxCat, y ha anunciado que ya se han intensificado los contactos con este grupo.
Preguntada por el ultimátum de la ANC al Govern, Vilalta ha insistido en la "estrategia conjunta" y ha advertido que "los ultimátums no nos ayudan a ganar". Por eso, y también en advertencia a la CUP, la portavoz de los republicanos ha insistido en que "nuestra voluntad pasa para que la legislatura pueda avanzar" y que su intención es "llegar a acuerdos parlamentarios" también con los cupaires.