El ministro de Justicia Rafael Catalá avivaba la polémica este jueves por la mañana dando por hecho que se inhabilitaría a la cúpula del procés, levantando la indignación en las filas de ERC.

La diputada Esther Capella respondía por la tarde lamentando que el ministro "viese positivo" y "avalara" una filtración a los medios, relativa a que Oriol Junqueras y el resto de miembros del Govern serían impedidos de la función política mucho antes de que se dictara sentencia por los delitos de los que son acusados e investigados en el Tribunal Supremo –sedición, rebelión, malversación– por su participación en el proceso soberanista.

"Sorpresa e indignación porque pasen estas cosas en el Estado español", lamentaba Capella. "La filtración deja en entredicho la independencia judicial, más cuando la investigación es el inicio de instrucción de una causa penal" denunciaba sobre las informaciones conocidas en este momento del procedimiento.

La republicana, si bien, también tenía palabras para Catalá. "Que el ministro se abone va en contra de la supuesta independencia judicial, que brilla por su ausencia, y de la separación de poderes, que es una permanente confusión en España", cerraba marcadamente molesta.