ERC ganaría las elecciones del 21-D con un 23,8% de los votos, que se traduce en 35 escaños según el barómetro de La Sexta que augura, a lo mismo, que habrá una participación del 93%. Cs volvería a quedarse a la oposición con 28 escaños, que es el 20,5% del total de los votos, y les seguirían JuntsXCat con 24 escaños, un 16,8% de los votos.
Después de la lista del president Carles Puigdemont, estaría el PSC, que incrementaría a sus diputados hasta el 22 y acapararía el 15,1%; les seguiría el PP con un 7,3% de los votos y 9 escaños, los mismos que obtendría Catalunya en común, aunque tendría menos porcentaje de voto, un 7,1%. La CUP cerraría la lista de partidos que entrarían en el Parlamento con 8 diputados y un 6,2% de los votos.
Ahora bien. ERC, JuntsXCat y la CUP no llegarían, para|por uno, a la mayoría absoluta y, por lo tanto, los independentistas se quedarían con 67 diputados soberanistas.