Esquerra Republicana, los Comuns y la CUP han reclamado al Govern que rectifique los incentivos a los Centros de Atención Primaria (CAP) para acortar las bajas y han pedido la comparecencia en el Parlament de los secretarios generales de las conselleries de Salut, Narcís Pérez, y de Empresa i Treball, Pol Gibert, para que den explicaciones. Los tres grupos piden explicaciones y una rectificación del Govern ante el anuncio de la Conselleria de Salut, que prevé incentivos presupuestarios a los Centros de Atención Primaria vinculados a la duración de las bajas laborales. Según los grupos, la iniciativa incrementará la presión en los CAP y denuncian que puede suponer una vulneración de derechos para los trabajadores y trabajadoras.
El movimiento del Govern también ha levantado quejas entre el sector, y referentes de la atención primaria advierten que la medida “atenta contra la confianza social”. Por este motivo, y con el objetivo de recoger las quejas del sector, los tres grupos piden que también comparezca un representante del Fòrum Català d’Atenció Primària (FoCAP). En un comunicado conjunto, las tres formaciones, que la semana pasada ya registraron la petición de comparecencia de la consellera de Salut, Olga Pané, han señalado que quieren que los responsables del Gobierno "informen de los criterios, objetivos e impactos" de estos incentivos. Así mismo, han mostrado su "preocupación" por esta medida, han alertado de la "presión" que comportará a los equipos de atención primaria y han denunciado la "vulneración de derechos" que supondría para los trabajadores. "Además, comportaría desplazar el foco asistencial de la salud y el bienestar de las personas hacia el control del gasto", han añadido.
Quejas de los sindicatos, celebración de la patronal
Los sindicatos mayoritarios en Catalunya, CC.OO y la UGT, han criticado este lunes la medida propuesta por la conselleria y han exigido que se retire. En la misma línea de crítica se ha pronunciado el sindicato mayoritario entre los médicos, Metges de Catalunya, que ha advertido que la medida "puede romper" la confianza entre médico y paciente. El sindicato considera "inadmisible" que la administración sanitaria "juegue" con una parte del presupuesto de los centros de atención primaria. "En un proceso de baja solo puede prevalecer el criterio clínico, sustentado en pruebas diagnósticas y exploraciones complementarias que determinan un tratamiento y un tiempo de recuperación", asegura la formación. Por su parte, la patronal catalana Pimec ha acogido "positivamente" la medida de la conselleria de Olga Pané que, afirman, aborda "uno de los retos principales del sistema".