Si alguien necesitara hacer una lista de españoles que han condenado los recortes del Estatut de Catalunya, estaría bien que la lista la encabezara alguien como Javier Pérez Royo. Catedrático en Derecho Constitucional y comentarista político, tildó aquella sentencia del Tribunal Constitucional de "golpe de Estado". En 2017, unos meses antes del 1-O, fue entrevistado por este diario, y afirmó que "el referéndum en Catalunya era inevitable". ElNacional.cat ha vuelto a conversar con él, y explica que ya no piensa de la misma manera sobre una segunda consulta. No obstante, dice que hay que tener la mirada fijada en Escocia. Afirma, también, que una derogación (y no una reforma) del delito de sedición puede servir de llave para resolver el conflicto político entre Catalunya y España.

¿Por qué cuesta tanto renovar el CGPJ?
No solo cuesta renovar este órgano. Lo que pasa es que en España le cuesta mucho reformar la Constitución. Esta es la gran patología constitucional española: la ausencia de reformas de la Constitución. A través de las reformas es como se renueva la legitimidad de origen, que es de donde parte el sistema político. Eso en España no se ha conseguido nunca, y esta es la gran diferencia que tenemos con muchos otros países.

¿Y por qué cuesta tanto reformarla?
Eso nos pasa desde el principio de todo, desde la Constitución de Cádiz, cuando se pasa del Antiguo Régimen a uno constitucional. Y la tendencia se ha mantenido a lo largo de la historia porque los diferentes ciclos constitucionales se parecen todos entre ellos, ya que empiezan con un impulso de cambio liberal, progresista y democrático, pero acaba con una reacción conservadora. Estamos hablando de ciclos de duración muy corta y breve. Siempre se habla mucho de la Transición, y lo cierto es que se tendría que hacer alguna cosa más que eso.

¿La manera actual de designar los miembros del CGPJ es democrática?
Sí, completamente. Lo que no sería democrático es que los jueces se escojan a ellos mismos.

¿Por lo tanto, Usted no está de acuerdo con la recomendación que hace Europa?
Es que la idea de los jueces escogiendo los miembros del CGPJ no tiene legitimidad democrática. Los jueces solo tienen legitimidad democrática para el ejercicio de la función jurisdiccional. Es decir, que cuando el juez aplica la ley en un caso concreto, hay legitimidad porque está sometido al imperio de la ley, y no a su voluntad. Es por eso que en las sentencias el juez tiene que explicar cuál es la ley que aplica y qué interpretación hace.

Los jueces solamente tienen que aplicar justicia, pues.
Y nada más que eso. Otra cosa es que los jueces hagan propuestas y después sean las Cortes las que tomen las decisiones. Eso sí que es una fórmula viable.

Escocia puede ser un punto de referencia para Catalunya de cara a un nuevo referéndum, mucho mejor que el Quebec

Unos meses antes de celebrarse el 1-O, usted fue entrevistado por este periódico, y afirmaba que un referéndum en Catalunya era "inevitable". ¿Piensa lo mismo de una segunda consulta?
Tal como se ha desarrollado el tema… llego a la conclusión contraria. Yo no veo que ahora mismo sea factible celebrar un referéndum, porque en Catalunya se ha producido un deterioro de una magnitud enorme. Tiene que pasar mucho tiempo para que se pueda llegar a cualquier tipo de pacto con este tema.

Hace unos días el president Aragonès ponía sobre la mesa la posibilidad de hacer una ley de claridad. ¿Eso sería posible en el estado español?
Es muy difícil que eso penetre en las instituciones que tendrían que acabar tomando la decisión. En Canadá se hizo la ley después de dos referéndums, de una consulta y de un Tribunal Supremo que hizo un dictamen que posiblemente es el más completo sobre cómo se tendría que hacer un referéndum de independencia en un estado democráticamente constituido. Pero todo aquello se ha quedado en una proclamación teórica y no parece que tenga que estar pendientes de un futuro referéndum en Canadá. Pienso que será más importante lo que podamos ver en Escocia.

La mayor dificultad que tiene ahora el nacionalismo catalán es que está muy dividido

¿En Escocia?
Sí, parece que los escoceses quieren hacer otro referéndum, pero todavía se tiene que ver como se resuelve todo el terremoto político que vive actualmente el Reino Unido. Ya veremos cómo se acaba planteando, pero Escocia puede ser un punto de referencia para Catalunya de cara a un nuevo referéndum, mucho mejor que el Quebec. Puede volver a reabrir el debate, porque últimamente vemos que aquello que pasa en un país europeo influye en otro estado del mismo continente. Ahora a nadie le pasará por la cabeza anunciar una rebaja de impuestos (ríe).

Por lo que dice, también habría que resolver el terremoto político catalán.
La mayor dificultad que tiene ahora el nacionalismo catalán es que está muy dividido y que es minoritario en el conjunto de la sociedad catalana. Ha ganado las elecciones a través de una mayoría absoluta por los pelos y con una abstención enorme... Pienso que la manera como están divididas las dos partes -bueno, tres- del independentismo catalán es terrible. Es que entre ERC y convergentes hay la misma guerra que entre PP y PSOE.

Puigdemont ya no está interesado en hacer política, con la derogación de la sedición podría volver a casa

¿Cree que la mesa de diálogo ha sido útil?
Era un mecanismo necesario porque hacía falta poner fin a la situación anterior, que era 155 o nada. Alguna cosa se tenía que hacer. Eso me hace pensar en el delito de sedición, por ejemplo.

¿Se tiene que reformar o derogar?
¡Derogar! Es un delito predemocrático

¿Cree que derogar este delito podría ser útil para resolver el conflicto político entre Catalunya y España?
¡Sí! En primer lugar, Carles Puigdemont se podría ir ya a su casa. A mí me da la impresión que es un señor que ya no está interesado en hacer política, y que está allí porque no tiene ningún otro remedio. Además, eso permitiría que el nacionalismo catalán se reorganizara, sin tener que tener siempre este punto de referencia.

Usted siempre ha estado muy crítico con el recorte del Estatut. ¿Cree que el conflicto político se podría resolver volviendo al Estatut?
Se trata de un problema muy difícil, porque lo que hizo el Tribunal Constitucional fue una barbaridad. Aquel Estatut se había creado siguiendo todos los procedimientos previstos en la Constitución, y el TC no tendría que haber admitido a trámite el recurso que se interpuso. Lo peor de lo que pasó con el Estatut es que se rompió el invento del 78.