La final de la Copa del Mundo de Fútbol masculino que este domingo por la noche enfrentará a las selecciones de España y Argentina va tomando forma a medida que se acerca la hora del partido (21 horas), así como los temores de que se puedan producir enfrentamientos entre las dos aficiones una vez terminado el encuentro y se declare un vencedor. En este sentido, el embajador de Argentina en España, Wenceslao Bunge, ha pedido a los ciudadanos de su país en el Estado "ser un ejemplo independientemente del resultado". En la misma publicación, el diplomático del país que preside Javier Milei ha hecho también un llamamiento a que la final del Mundial sea también "un ejemplo" tanto para los argentinos como "para el mundo" de "lo que significa el deporte y lo que significan los valores importantes como es el trabajo, la constancia y el respeto al otro".
El embajador se ha referido al partido de este domingo como una "final soñada" entre "dos países hermanos" que "tienen muchísimas más cosas en común que diferencias". Bunge ha pedido estar "muy orgullosos" de haber llegado a la final a ambos estados, después de hablar de las conexiones familiares que décadas de migraciones cruzadas han provocado entre los dos estados. En este sentido, pide a los aficionados "ser un ejemplo de cómo hemos llegado hasta aquí y cómo nos iremos de aquí", refiriéndose al resultado del partido. "Queremos que gane, por supuesto, nuestro país, pero ¡vamos, Argentina, a ser un ejemplo independientemente del resultado!", ha concluido.
Sánchez habla del talento y el espíritu de equipo de España
También ha hablado sobre la final de la Copa del Mundo el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En una columna de opinión publicada en El País, Sánchez reivindica el talento, la confianza y el espíritu de equipo de la selección española que este domingo podría sumar su segundo título mundial a su palmarés dieciséis años después de la primera victoria mundialista. De hecho, Sánchez recuerda la conquista del Mundial de Sudáfrica de 2010 por parte del combinado masculino y el título del combinado femenino de 2023 para sostener que España ha dejado atrás el lema "jugamos como nunca y perdimos como siempre" por "jugamos y ganamos como siempre".
El líder socialista asegura que los 26 futbolistas que disputarán la final de este domingo son "herederos" de la filosofía basada en "el talento y la técnica, la precisión en el pase, la solidaridad y el espíritu de equipo" con la que España aprendió a ganar en 2010. "Es la España que no se pone límites, porque cree en sí misma. La que hace suyas las palabras de Laporte al ser preguntado por nuestras opciones de ser campeones: ¿Y por qué no?", escribe Sánchez, que indica que la selección juega también con los valores "que definen" el Estado español: "Una España que se conduce con humildad y respeto al adversario. Y que confía en el talento colectivo para ganar y mostrarse al mundo como el país querido y respetado que es".
Sánchez también pone el foco en las nuevas generaciones y asegura que este domingo "los niños y niñas que sueñan emular a Rodri, Oyarzabal o Cucurella marcarán el latido del país", guiados por "ese espíritu de compañerismo que Luis de la Fuente ha sabido inculcar en este equipo único".