La final entre España y Argentina no solo se jugará sobre el césped del MetLife Stadium. Este domingo, mientras los dos equipos luchan por una estrella, habrá otro duelo mucho menos deportivo que también monopolizará las cámaras. Un partido mucho más silencioso, pero igual de observado: el del palco presidencial del MetLife Stadium. Todas las miradas estarán pendientes de si Donald Trump y Pedro Sánchez acaban compartiendo espacio en un estadio que, por unas horas, se convertirá en un escenario diplomático de primer nivel. El morbo es evidente. Hace solo unas semanas, los dos dirigentes protagonizaron uno de los episodios de más tensión entre Washington y Madrid a raíz de la cumbre de la OTAN. Trump cargó duramente contra España por negarse a asumir el compromiso del 5% del PIB en defensa e incluso amenazó con represalias comerciales, como ha hecho recurrentemente. La relación institucional entre los dos países vive su momento más frío por la poca sintonía entre Trump y Sánchez, que, además, ha utilizado su enfrentamiento con el presidente estadounidense para mejorar su imagen pública en Europa. Ahora, el fútbol les obliga a coincidir. Y la gran pregunta que todo el mundo se hace y que todavía no tiene respuesta es si se sentarán juntos en el palco presidencial del MetLife Stadium de Nueva Jersey, escenario de la gran final.
Un palco en el que también estarán presentes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, máximos representantes de los otros dos países coorganizadores del torneo. El otro país protagonista de la final, Argentina, no contará con el apoyo de su presidente, Javier Milei, que ha decidido no viajar porque mantiene la superstición de ver los partidos importantes desde la residencia presidencial de la Quinta de Olivos, junto a su hermana, Karina Milei. Esto evita una fotografía todavía más delicada, ya que Milei es uno de los aliados internacionales más próximos a Trump. En la zona noble también estará presente Zorhan Mamdani, el alcalde de Nueva York, ideológicamente mucho más próximo a Pedro Sánchez, y uno de los principales rivales políticos del presidente republicano.
Una fotografía que todo el mundo buscará
La FIFA no ha hecho pública la distribución definitiva del protocolo y no ha confirmado el orden de los asientos. Lo que sí está confirmado es que Donald Trump compartirá palco con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Pedro Sánchez también asistirá a la final, al igual que los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, según ha avanzado la Moncloa y diversos medios. Pero esto no implica necesariamente que se siente al lado de Trump, aunque se especula que el presidente de Estados Unidos se sentará más cerca del jefe del Estado —en este caso el rey— que del jefe del Gobierno. En este tipo de actos, el protocolo acostumbra a ordenar a los invitados según su representación institucional, los países organizadores y los compromisos de la FIFA. Por lo tanto, es perfectamente posible que coincidan en el mismo palco sin compartir fila ni fotografía durante los noventa minutos. Aunque acaben separados por algunos asientos, la simple coincidencia ya garantiza uno de los grandes reclamos visuales de la jornada. Las cámaras buscarán cualquier saludo, apretón de manos, conversación, gesto o mirada furtiva entre dos líderes que llegan a la final después de un enfrentamiento político de primer nivel. Otros aspectos que despiertan el interés mediático es si Trump repetirá el protagonismo que tuvo en la entrega de trofeos de la final del Mundial de Clubes 2025 y si será silbado por el público, especialmente la grada española.
Trump entregará el trofeo
En cuanto al primer aspecto, sí que está muy claro que Donald Trump tendrá un papel relevante en esta final y será el principal protagonista del protocolo. El presidente de Estados Unidos no solo presenciará el partido, sino que bajará al césped para participar en la ceremonia de entrega del trofeo junto a Gianni Infantino, una decisión que refuerza el protagonismo político que la FIFA ha querido dar a la Casa Blanca durante este Mundial. Porque el morbo no es solo que Trump coincida con Sánchez, porque ya sabemos qué puede pasar cuando la FIFA le da protagonismo en una final. Después de la polémica generada en el Mundial de Clubes, cuando Trump permaneció sobre el escenario durante la celebración del Chelsea, también hay expectación por ver cuál será exactamente su papel en la celebración de los nuevos campeones.

En la final del Mundial de Clubes 2025, también disputada en el MetLife Stadium, Trump bajó al césped para entregar el trofeo al Chelsea junto a Gianni Infantino. Cuando el protocolo parecía indicar que debía abandonar el escenario, decidió quedarse en el centro de la celebración, de modo que apareció en las fotografías del momento más icónico: el levantamiento del trofeo por parte del capitán Reece James. Su presencia sorprendió a los propios jugadores y generó una avalancha de comentarios porque, durante unos segundos, parecía casi un jugador más del equipo campeón.
Donald Trump attended the Club World Cup final at MetLife Stadium where he participated in presenting the trophy to Chelsea captain Reece James amid boos . pic.twitter.com/PBNB045qMd
— Brian Stone (@Brian_stone_9) January 27, 2026
¿Cómo reaccionará el público?
Y el protagonismo de Trump no está solo en lo que haga Trump, sino en lo que pueda hacer el público y cómo reaccione con el presidente estadounidense. Porque en sus últimas apariciones en grandes eventos deportivos ha recibido una mezcla de aplausos y una sonora pitada, especialmente cuando ha aparecido en los videomarcadores o ha bajado al césped. En la final del Mundial de Clubes, cuando Trump apareció en las pantallas del estadio y, más tarde, cuando salió al terreno de juego para entregar el trofeo, se oyeron silbidos de una parte importante del público, aunque también hubo algunos aplausos. Pero la peor experiencia la vivió a principios de junio, cuando asistió al tercer partido de la final de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, cuando fue abucheado por el público del Madison Square Garden en el momento en que su imagen apareció en la pantalla gigante del recinto deportivo de Nueva York mientras las cámaras lo mostraban haciendo una sonrisa desafiante durante la ceremonia del himno nacional estadounidense.
Campeones y celebridades también presentes
En la zona noble y los palcos adyacentes también se espera la presencia de numerosos VIPs y caras conocidas, entre ellos, los campeones mundiales de España y Argentina —invitados todos por la organización—, celebridades fieles como Javier Bardem y Penélope Cruz, habituales en los partidos de España en este Mundial, o Tom Brady o Travis Scott, así como las estrellas del espectáculo están Madonna, Shakira, Justin Bieber y BTS, cabezas de cartel del espectáculo del descanso; Burna Boy, Gustavo Dudamel, Coldplay y el PS22 Chorus, Tom Cruise, con una aparición especial, Jennifer Hudson, que interpretará el himno de Estados Unidos —que Trump cantará con la mano en el pecho como es habitual—, Laura Pausini, Nicole Scherzinger, Robbie Williams y IShowSpeed, participantes en la ceremonia previa.